7 may. 2011

Contar monedas


Papá no lleva nunca monedero, así que cuando sale a comprar y regresa a casa vacía los cambios siempre en una caja joyero que tenemos a tal efecto.

Cada seis meses más o menos vaciamos la caja y llevamos las moneditas al banco. Las podríamos llevar en una bolsa y ellos las cuentan y listo. Pero por un lado me da palo por el pobre empleado del banco, y por otro es una actividad entretenida y que sirve para aprender muchas cosas.

Ya hace tiempo que a D le gusta colaborar en esta actividad. Primero separamos todas las monedas en montones, con lo que practicamos la clasificación, además no es muy sencillo, las monedas de 1 y 2 céntimos son muy similares, lo mismo pasa con las de 10 y 20, así que le obliga a estar atento.

Después viene el proceso de contar cada grupo de monedas. Hoy ha aprendido que contarlas todas del tirón es muy complejo porque pierdes muchas veces la cuenta y es costoso volver a empezar, así que ha aprendido a hacer montoncitos de decenas y contar los grupos. Hace ya tiempo que sabe contar de diez en diez, así que en eso no ha tenido dificultades.

Pero después ha observado (porque yo ponía los montones unos junto a otros para que lo viera) que en realidad no necesitaba contar cada montoncito de diez, sino que podía hacer la primera montañita de diez monedas y luego hacer montoncitos aproximados y añadir o quitar monedas según necesitara para que las torres de monedas fueran todas iguales.

En la próxima ocasión tengo intención de que vaya él ya anotando (si quiere) la cantidad de cada grupo de monedas. Para el futuro ofrece múltiples posibilidades, ya que yo lo hago todo a mano, multiplico el número de monedas por su valor y después sumo las cantidades, así que es de suponer que con el tiempo se anime a hacerlo él mismo.

Aparte se va familiarizando con los diferentes tipos de monedas y el valor que tiene cada una.

Toda una experiencia educativa que encontramos en nuestro día a día de forma natural.

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