7 feb. 2011

Historia de la tierra e historia de la vida

Desde hace un par de semanas estamos completando un lapbook de dinosaurios que ya pondré en el blog cuando esté acabado.

Pero esta semana hemos trabajado poco en él porque se han cruzado otros proyectos trasversales.

Al leer un libro enciclopédico sobre dinosaurios leímos sobre las placas tectónicas y la deriva de los continentes, el supercontinente pangea y sus particiones posteriores durante la era mesozoica.

Una cosa llevó a la otra y acabamos hablando de la teoría del big bang. Como resultado D ha decidido recrear esta semana estos conocimientos recién adquiridos en diferentes trabajos propuestos, organizados y dirigidos por él en los que yo le he ayudado.

La semana pasada añadió al lapbook una línea del tiempo que va desde que aparecen los primeros protozoos (que él postura su teoría propia de que primero aparecieron en tierra y después se fueron al mar) hasta el momento actual.

Hizo él mismo el diseño de las viñetas que iba a necesitar y pidió mi ayuda para repartirlas en el espacio del folio adecuadamente y hacerlas rectas.

Todo el resto fue realizado por él.

Esta semana, un día, se despertó y se fue a jugar, y un rato después me llamó para que viera su línea del tiempo "maquetada". Desde los dinosaurios hasta el hombre actual.

Por el medio puso la época de los Mamuts y la civilización egipcia con la creación de las pirámides. Después quiso grabar un documental y pidió mi ayuda para editarlo y unir las partes. Esta es la película:

http://www.youtube.com/watch?v=r2JqOdo9xLU

Otro día me pidió que le hiciera un libro para poder ver la creación del planeta Tierra.

Me pedía los dibujos que deseaba que hiciera, él me ayudó a pintarlos, algunos los realizó él solo, pusimos juntos los títulos e hizo él solo la portada.

Estas son algunas fotos:


 
 
 

6 feb. 2011

Tiranosaurio Rex

D es un apasionado de los dinosaurios y la paleontología en general.


Hace unas semanas comenzó a recortar unos folios por la mitad en forma de sierra y al cabo de un rato se puso a pensar qué utilidad podía darle a esos recortes.


No tardó en hacer una boca de Rex con dientes, le añadió una lengua y decidió que iba a hacer con folios pegados un Rex de nada menos que 4 metros de longitud.


Hubo que hacerlo exacto, por lo que hicimos un uso generoso de la cinta métrica y le quedó muy claro qué distancia es más o menos un metro.


También tuvo mucho que diseñar, cortar y planificar. Yo me encargué del pegado de los trozos con celo y ayudarle en las partes difíciles o que no le salían, pero poco en realidad.


El resultado fue sorprendente, hemos tenido que reorganizar las paredes de la casa para poder colgarlo y que no se estropee.


Él dice que lo ha hecho para cuando sea mayor y sea paleontólogo (paleontógolo dice él) para ponerlo detrás de los huesos que haya encontrado de Rex, como decoración mural…

3 feb. 2011

Somos homeschoolers

Por fin, después de estar leyendo en los últimos meses muchos blogs interesantes de mamás homeschoolers que me han ayudado un montón, me he decidido a comenzar un blog propio a modo de diario para ir recopilando el día a día con mis hijos, pero que me sirva también para compartir actividades, recursos, dudas, pensamientos y sentimientos.

Voy a aprovechar este blog que tenía abandonado hace años. Aunque lo inicié con una filosofía muy distinta, hoy me sirve muy bien el título porque creo que lo que quiero en la educación de mis hijos es que vayan poco a poco aprendiendo a "ser".

Educar en casa no era mi opción educativa. Yo quería un colegio de educación activa y no directiva para mis hijos. Pero a la vez quería que mis hijos y yo misma pudiéramos disfrutar de una familia que nos brindase apoyo y cariño.

Tras muchos años de mudanzas y de vivir con la casa a cuestas (una hermosa época que sirvió mientras no tuve hijos). Por fin sentí la necesidad de regresar a mi ciudad natal, porque la crianza en soledad (sin apoyos familiares) me resultaba muy dura, y porque deseaba que mis hijos ampliasen su red familiar.

Tras dos años y medio puedo decir que fue una decisión acertada. Sin embargo, no todo iba a ser positivo... Aquí no hay opciones educativas que se salgan de la más pura escuela tradicional, pública o concertada.

Durante un año y medio hemos puesto muchas energías y esperanzas en un grupo, una asociación, que creamos con otras familias y educadores para sacar adelante un proyecto educativo.

Pero el tiempo pasa, y cada día constatamos las enormes dificultades que tenemos a la hora de poner en marcha este proyecto. Además, mi hijo mayor, D, ya tiene cinco años y medio, y ahora mismo me he dado cuenta de que necesita "más".

Necesita más de mí... más planificación, más propuestas, más dedicación a su educación... Así que he dejado de soñar con imposibles, y por fin he plantado cara a mi realidad. Una realidad que es y seguramente será así por varios años: somos homeschoolers.

Eva