7 jun. 2011

Aprendiendo sobre el ADN

A D le interesan algunos temas que "corresponderían" a cursos mucho más avanzados, mientras que "ciertas materias" más correspondientes (según la escuela) a su edad no le interesan ni lo más mínimo.

Algunas de las cosas que le interesan mucho son las más enormes (el universo) y las más pequeñas (átomos, células, ADN).

El otro día charlando sobre el ADN me hacía preguntas difíciles y yo trataba de explicarle cómo cada célula de nuestro cuerpo tiene la misma información genética y se me ocurrió una manera de mostrarle cómo puede ser esto posible.

Así que hicimos una cadena de ADN de plastilina.


El primer paso fue hacer bolitas de cuatro colores distintos.


Después hicimos una cadena cualquiera de bolitas sobre una tira-base de plastilina rosa. Y con la ayuda de unos palillos cortados en cuatro partes fuimos añadiendo las parejas. Él decidió que la amarilla iba con la azul y la roja con la verde. Así que tuvo también que trabajar la concentración para poner cada una con su pareja.


Una vez hecha esta cadena hablamos de muchas cosas, sobre los genes, sobre qué son exactamente las "bolitas", cómo se enrolla la cadena y se hacen los pares de cromosomas. De que esto va en el núcleo de cada célula, etc.

Él escuchaba muy atento y se enteraba de todo, aunque como es normal no lo recordará, le quedará solo la vaga idea de lo que hablamos. Pero es lógico, hasta a mí me cuesta poner en orden cada cosa cuando lo hablamos. Lo importante es mantener su interés y solidificar las bases sobre las que luego se asentarán sus futuros aprendizajes.

Al final pasamos al asunto que nos había traído hasta la actividad. Le animé a imaginar que esta tira de ADN esta dentro de una célula "vieja" que se quiere reproducir (aquí también hablamos de que las células son seres vivos dentro de otros seres vivos, y recordamos que son vivos porque nacen, respiran, se reproducen, se alimentan y mueren)

Y después le ayudé un poco para partir la tira por la mitad. Le expliqué que dentro del núcleo había "volando" más bolitas y le hice una escenificación de cómo una amarilla pasaba por ahí y se encontraba un hueco sobre una roja y se intentaba colocar pero no era posible, y en cambio venía una verde y se colocaba. Esto le gustó mucho, lo hice con unas pocas más y luego él siguió poniendo todas las bolas de ambas tiras.

Cuando acabamos quiso comprobar que efectivamente las dos tiras eran iguales a la primera que habíamos hecho, para lo cual hicimos fotos de las dos fases.


Creo que le quedó muy claro cómo se puede duplicar la cadena de ADN y que sea siempre la misma, gracias a la propiedad de unirse siempre por pares de bases iguales.

Es una actividad divertida y de la que se aprenden muchas cosas, a nosotros nos surgió espontáneamente y os la recomiendo, creo que les gustará a los niños.