2 may. 2011

Aprendiendo a leer

Cuando D tenía cuatro años y medio comenzó a interesarse por las letras. Hasta ese momento no sabía ni la "A". Como hemos hecho unschooling puro hasta hace muy poco (y ahora practicamente también, con alguna excepción puntual), pues si a él no le interesaban las letras nunca le hemos motivado. Desde muy pequeño tenía juegos de imanes con letras, letras mayúsculas de madera, etc. Aparte siempre hemos leído mil libros, y además es que le encantan los libros, leemos cientos y cientos, a todas horas del día.


Pero no fue hasta los cuatro años y medio que empezó a interesarse por los signos del lenguaje. En poco más de un mes aprendió casi todo el abecedario en mayúsculas (eran las letras que le interesaban). Y después nuevo parón.


Pasaban los meses y no había ningún interés por su parte.


Entonces yo empiezo a darme cuenta de que el año que viene, con seis años de edad, las presiones por parte de la familia se van a intensificar de un modo cruel si no sabe leer. De hecho ya algunos sectores familiares (los más contrarios a nuestra opción educativa) le están intentando evaluar y ya le critican que no sepa leer todavía. No ha cumplido los seis años (le faltan tres meses).


Así que hace unos meses, un poco antes de la Navidad, se formó en mi mente la necesidad de introducir un programa de actividades orientadas a impulsar el proceso de la lectura.


En principio, no me lo tomé muy en serio, pensé que no sería demasiado difícil... algo así como "la eme con la a se dice ma" y de ahí a repetir un poco "ma me mi mo mu" y hala... otro día pasamos a otras sílabas. Un poco lo que yo recordaba de mi aprendizaje de la lectura.


Pero nada... eso no funcionaba nada de nada.


MAMÁ: La eme con la a se lee ma... a ver cariñito... qué pone aquí....


CARIÑITO: ummmmm, ahhhhhh,... no sé.... a ver.... ¡¡¡emea!!!


Fracaso total.


Inventé diferentes maneras de tratar de motivarlo, porque yo estaba convencida de que el fracaso era (eso lo tengo claro) porque él no tenía ninguna gana de hacer eso y su mente estaba en otro lado al 99%. Pensé que si lograba atraer su atención, o que viera las ventajas de saber leer,...


En fin. Una vez más, mi hijo me demostró que no estaba dispuesto a pasar por el aro, que sería libre (como nació) y que haría las cosas cuando a él le apetecieran.


Yo nunca he tenido ninguna duda de que él leerá cuando lo desee y esté listo. Y que lo hará fácilmente, y en cuatro días, como otros aprendizajes en su vida que siempre se han retrasado pero luego se han hecho con rapidez y eficacia.


La duda era si yo me podía "permitir" el dejarle que aprenda cuando él quiera. A los siete u ocho años tal vez. Quizás antes (me parece que un poco antes de los siete, por el proceso que sigue) pero en cualquier caso más tarde de lo que espera la familia, más tarde de lo que van a llegar las típicas preguntas (¿ya sabes leer?) acompañadas de las típicas censuras (pues ya deberías saber eh).


Y ya no por las presiones que YO debería soportar. Sino las presiones a las que iba a ser sometido él. Porque sabiendo cómo se han hecho otras cosas en mi familia sabía lo que podía pasar. Cuando no dejaba el pañal con tres años, fue una tortura... sufrió muchos ataques que yo creo que le hicieron empecinarse más en el pañal y encasquillarse en el tema... le agarró manía al hecho de pensar en ir al WC.


Sé cómo es él, y sé como son algunas personas de mi familia... y sé que puede que le coja manía a la idea de aprender a leer si le están torturando con ese tema.


Así que al verme en esta disyuntiva decidí empezar a leer e informarme mucho sobre métodos y procesos de aprendizaje de la lectura, pero no desde el enfoque de educación libre en el que me he basado siempre y del cual he aprendido y me he formado más. Empecé a leer enfoques más "académicos"... y casi me da un patatús!!!!


La verdad que he pasado etapas de agobio total. Leía tanto sobre las dificultades, el proceso tan complejo que es la lectura, cómo eran necesarias tantas cosas, aprenderlas todas, juntarlas todas y luego no hacerte un lío...


Madre mía... si hasta me planteé que parecía imposible que un día yo hubiera aprendido a leer.


El que más me convenció, después de mucho pensar y repensar, fue el método fonético... pero ni aún así. Le veía lagunas importantes y dificultades con las que nos podíamos encontrar.


Así que decidí utilizar algo importante que había aprendido en este tiempo de pensar y leer sobre lectura, decidí que lo importante era que cogiera algo de conciencia fonológica. Y así vamos jugando un poco con los sonidos en las palabras y con los sonidos de las letras. Pero poco... siempre que sea agradable y divertido. Y eso funciona bien!!!!



Y sobre todo nos hemos metido de lleno en el constructivismo, todo lo que hacemos de lectoescritura tiene un fin, no es un aprendizaje que él no puede entender su finalidad, que necesita motivación, que no le gusta ni le apetece hacer.


Ahora estamos comenzando a leer en mayúsculas y aprendiendo las sílabas grandes y llamativas que salen en los comics.


YA
ÑAM
BUM
PAM
GRUAUR
AY
EH
RAS


Es sencillo, leemos comics y cuando salen palabras grandes y cortitas (onomatopeyas casi siempre) yo me callo y él se esfuerza por leer esa palabra, porque le apetece y le gusta. No siempre acierta pero se divierte y va aprendiendo, que es lo que importa. Ahora sí veo avances interesantes. Ahora sabe que la "r" simple se lee suave si va en medio de la palabra, ha observado que hay letras que suenan igual que otras, todavía no ha comentado nada sobre las letras que tienen diferentes sonidos, pero ya se va confundiendo con la "c", lo que le llevará pronto a preguntar por qué "co" no se lee "zo" como él espera que sea al hacer extrapolaciones de lo que sabe (sabe que la "c" se llama "ce" luego tiene que sonar algo parecido)


Aparte he visto a este sistema muchas ventajas.


No veo tan probable la confusión con las sílabas inversas, ya que no estamos aprendiendo "sa se si so su", sino que es él quien va identificando sílabas conocidas y extrapolando sus conocimientos a otras nuevas. Por ejemplo, ya conoce "si" y le es más fácil leer "sa" y "se". Acierta más veces.


También veo que desde el principio de la lectura se introducen las agrupaciones de varias letras como algo natural del lenguaje (tra, pla,...)


Además, poco a poco, vamos introduciendo las letras minúsculas de imprenta y cursivas. Por ahora conoce las vocales y las que son muy similares a las mayúsculas (c,k,p,s,v,z). Aparte conoce algunas más por su repetitividad (m, n, r, l, ñ). Esto lo intentamos hacer en otros libros que leemos con minúsculas, aprovecho algún título en grande o alguna palabra que sé que le va a gustar.

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