22 nov. 2011

"PERSONAS ESTOI ENAPUROS..."

Desde mis últimos post sobre la lectoescritura ha habido en mi casa avances importantes en este tema. Hemos retomado el constructivismo con más fuerza que nunca. He observado que si seguíamos por el camino de aprender las habilidades lectoras mi hijo acabaría sabiendo leer de forma mecánica, pero no sabiendo realmente interpretar los escritos.

Así que para entender la importancia de saber leer y escribir inventamos un juego muy divertido.

A raíz de que vimos la semana pasada la película de Mulan 2 (solemos ver una película cada semana o cada quince días), en la que hay un dragón que intenta separar a una pareja de novios, se nos ocurrió jugar a Mulan. Uno de nosotros hace de uno de los novios y mediante el dragón le manda una carta a su enamorado/a. El dragón lee la carta y cambia algunas palabras para que en lugar de ser una carta de amor sirva para enfurecer a los novios y que se peleen entre ellos.

Es sorprendente lo mucho que sabe escribir. Por supuesto juntando muchas palabras y sin pizca de ortografía (método fonético puro y duro), incluso me ha sorprendido que apenas se come alguna que otra letra. También está avanzando en leer, aunque le sigue costando más.

Ayer nos sucedió un hecho curiosísimo. Nos pusimos a hacer este experimento para saber qué hay dentro de un pañal que vi en el blog de http://www.experciencia.com/ un blog, por cierto, que me encanta.

Pero la cosa se complicó un poco, la pequeña Z. se empezó a empapar y a resbalar, y a la vez me llamaron por teléfono, era un caos. Mientras tanto D. estaba completamente alucinado con la textura gelatinosa en que se habían convertido los más de dos litros de agua que habíamos vertido en el pañal. Pero llegó un momento en que empezó a desfasar un poco y a esparcirlo todo, como yo estaba un poco saturada le dije que parase y me esperara en un tono un poco autoritario, con lo cual el pobre interpretó que estaba enfadada y decidió limpiar el desaguisado.

La consecuencia inmediata fue que atrancó completamente el desagüe del lavabo.

Cuando llegué casi me da un pasmo y le dije que debería haberme hecho caso, que estamos en medio de una mudanza y ahora además tendríamos que llamar al fontanero (al final no hizo falta porque sólo fue necesario desmontar una pequeña parte de la cañería y el sifón). En ese momento estaba atendiendo a muchas cosas a la vez y bastante estresada.

Así que D. decidió ayudar y se fue al salón, cogió un papel y escribió esta nota:

PERSONAS
ESTOI ENAPUROS
LLAMAR AL FONTANERO

Y después la tiró por el balcón para pedir ayuda.

Luego me lo contó y bajamos a la calle y pude ver la nota, muy bien escrita, se entendía a la perfección, y me reí muchísimo.

Es un sol!!!!

Y le hace mucha ilusión poder empezar a comunicarse por escrito, ahora lo veo bastante motivado, igual con la lectura todavía no mucho, pero está pasando unos días que le encanta ver que puede escribir casi lo que quiera, y siente el poder!!!!!!

16 nov. 2011

Mudanza

Definitivamente vamos a mudarnos de casa a final de este mes. Ha habido muchas dudas en el proceso, ha sido una decisión muy dura de tomar para mí. Esto supone abandonar la casa donde nació mi hija pequeña. No es que llevemos mucho en esta casa, apenas tres años, además ya debería estar acostumbrada a las mudanzas, llevo diez a mis espaldas... pero no sé, es como si siempre se quedara algo de mí en las casas que abandono... snifff

Ahora me da pena ir viendo cómo vamos vaciándolo todo:


Este es el aspecto que presenta ahora lo que ha sido nuestro hogar...



Aún nos quedan unos días para irnos despidiendo. Espero que D. no lo pase muy mal, le encantaba su casa, no hay muchas en las que puedas ir en patín o en bici por los pasillos, que tengan unas terrazas tan enormes y soleadas, que den tanto juego a los niños para trepar, correr, esconderse y vivir.

Él, por supuesto, no se quería ir,... ¡ni yo! pero a veces la realidad manda...

15 nov. 2011

Cocinar

En las últimas semanas a D. le ha vuelto la fiebre repentina por la cocina.

He de decir que no siempre está intersado en cocinar, pero que cuando lo hace nos deja ojipláticos. Es un niño con una capacidad altísima para la cocina. Inventa casi siempre sus propias recetas, y aunque siga algunas que le gustan siempre hace variaciones. Con el paso del tiempo he aprendido a confiar en su instinto, porque casi siempre lo que hace está realmente bueno.

El otro día a las 10 de la noche se le antojó que quería hacer unos pastelitos con huevo, harina, cacao y azucar. Se acostó enfadado, pero con la promesa de que los haríamos al levantarnos. Seguimos su receta, tal y como él la tenía en su cabeza. Y le salieron una especie de brownies o magdalenas de chocolate densas, pues estaban riquísimas.


La otra noche se quedó a dormir en casa de su yaya. Me dijo que para cenar le había pedido que le hiciera unos huevos fritos con cebolla y pimiento. Me contó que le dijo que primero había que freir la cebolla y los pimientos antes de echar los huevos, porque sino las verduras quedarían crudas.

La yaya ya no se sorprende porque él le dicta un montón de recetas, pero yo me di cuenta, con esta explicación, que maneja muy bien un montón de bases culinarias que yo aprendí a una edad mucho más tardía.

Por supuesto no siempre acierta, las magdalenas de chocolate quería cocerlas en el microondas, y a veces quiere echar demasiado de algo o nada de cosas necesarias. Aún así sabe mucho de cocinar. Sabe hacer mayonesa, bechamel, sofritos para platos más elaborados, muchas clases de tartas, etc.

Hace unos días hizo estos aperitivos con tomates cortados, huevo duro y mayonesa. Los sacó de un libro que era mío "Manual de la bruja".



Hoy quería hacer otra receta de ese libro, y ha elegido la "tarta de setas venenosas". Como suele hacer ha cambiado los ingredientes, ha quedado no solo bonita, sino también riquísima.


Por si os interesa:
exterior: masa de pan o pizza fina.
interior: cebolla, pimiento rojo, champiñones, setas, carne picada (todo sofrito) y bechamel todo revuelto.

Edito para aclarar, por si acaso no quedó claro, que POR SUPUESTO, todo esto lo hace con mucha ayuda!!!! De hecho los demás hacemos mucho más que él, pero sí que "dirige" la receta cuando es suya la idea.

En la tarta por ejemplo él eligió los ingredientes, cortó las setas y los champiñones, rehogó la carne, ayudó a hacer la bechamel un rato (luego se cansó) y ayudó a hacer la calavera. Pero está claro que aunque no haga él la mayoría de las cosas, sí que sabe cómo se deben hacer, y creo que eso es bueno.

14 nov. 2011

Lectoescritura (otra de arena)

Ahora mismo me siento feliz y muy a gusto con muchos de los aspectos de la educación de mi hijo mayor que hace tan solo unos meses que me agobiaban.

El año pasado más o menos por estas fechas tuve que cambiar el chip, pasé de ser una mamá que trataba de luchar por un proyecto de escuela libre o activa para la educación de sus hijos a ser una mamá homeschooler. El proyecto se vino abajo, y con ello tuve que asumir un papel que, por alguna extraña razón, nunca me había planteado que podría llegar a desempeñar.

Es curioso... no tenía un plan B. Confiaba tanto en el proyecto de colegio alternativo que ni se me ocurrió pensar en "qué pasaría si..."

En ese momento todo me quedaba un poco grande, no sabía si sería capaz de sacar esto adelante.

Ahora me siento muy bien.

La educación en familia ha pasado a ser algo que siento como lo más natural y lo mejor para mi hijo en esta etapa de su vida en la que nos necesita tantísimo todavía y que necesita abrirse al mundo poco a poco de forma sosegada y sintiéndose bien acompañado.

De momento sigo pensando que me gustaría poder disponer de un colegio distinto a lo tradicional para cuando sea más mayor. Creo que en el futuro mi hijo necesitará algo más que lo que le podemos aportar en casa (aunque ahora ya no sé si llegado el momento cambiaré de opinión), y me gustaría que pudiera aprender en un lugar donde la prioridad en la educación siguiera siendo la que es en nuestra casa, es decir: mantener y preservar el gusto y el disfrute por aprender.

Por ahora, centrándonos en el presente, este objetivo lo vamos logrando en nuestra familia con esfuerzo, ganas y creatividad.

D. aprende mucho (o al menos yo lo considero así), quizás no todo son las materias que en este momento corresponderían al currículum oficial, pero aprende. Y sobre todo disfruta, es feliz aprendiendo, para él es una fiesta, un premio, ponernos juntos a "hacer cosas". Él pide saber, leer libros de ciencias, ver documentales, hacer experimentos, hablar de historia,...

Me parece que él tiene un lujo que todos los niños de esta edad deberían disfrutar, sin tediosos deberes obligatorios, sin pesadas repeticiones, sin la obligatoriedad de tener que repetir cien veces lo que ya sabes y no poder avanzar porque hay que seguir el ritmo de la clase entera, sin agobiarse por no avanzar tan rápido como el resto de los niños en las áreas en las que tienes dificultad... no compararse con nadie, aprender por el gusto de saber, no por tener que demostrar.

En todo lo que vamos acometiendo vamos bastante bien, entendiendo que, aprendamos mucho o poco, lo hacemos disfrutando y sintiendo que aprender es bonito, que nos nutre y por eso nos gusta tanto.

Pero hay una pequeña excepción. La lectoescritura.

Y digo pequeña porque realmente el problema en sí no es demasiado grave. Aunque lo suficiente para preocupar de vez en cuando a una mamá algo insegura todavía en estas lides...

Su nivel claramente es inferior al de la media de los niños de su edad (al menos de esta ciudad donde se aprende a leer generalmente entre los 4 y los 5 años). Tiene 6 años y no lee todavía.

Conoce las letras mayúsculas y la mayoría de las minúsculas, pero las conoce por su nombre "eme" "pe" en lugar de por su sonido, y eso nos está ralentizando claramente. Cuando me di cuenta del error era un poco tarde y ahora no acepta bien cambiarles el nombre a las letras. Le ha costado mucho avanzar del "eme-a" para poder leer "mmmmmmmm-aaaaaa"

Pero en esas estamos todavía.

Empieza a leer sílabas sencillas, y aún así le cuesta un rato cada una. Empieza a distinguir las sílabas inversas, pero no siempre lo logra. Y todavía hay sonidos que no domina en absoluto (g-j, c-z-q, b-v, f-z, y-ll).

Escribe en mayúsculas, cada vez mejor, aunque todavía sin total autonomía, sólo puede escribir sin ayuda palabras sencillas por ahora, y muy poco, no acepta bien que se le sugiera escribir algo, y por su propia iniciativa algunos días escribe varias palabras pero a veces puede pasar semanas enteras sin escribir.

Estoy enseñándole la letra cursiva. Le gusta practicarla, lo hacemos poco y de forma lúdica, y lo acepta bien, pero cuando escribe sus cosas no usa la cursiva para nada, solamente mayúsculas, y si me pide que le escriba algo que necesita se enfada si lo hago en minúsculas... les tiene un poco de manía, aunque parece que ahora que practica la cursiva se le empieza a quitar un poco.

Vamos, que está bastante verde todavía.

Pero aquí el problema no es ese realmente. Tampoco creo que se nos haya "pasado el arroz", a ver, que solo tiene seis años, y puede perfectamente alcanzar el mismo nivel de lectura que los demás niños en cualquier momento... siempre que tuviera ganas e interés.

Y aquí está el quid de la cuestión... EL DESINTERÉS.

Y es que nos hemos topado con una barrera difícil de sortear. A mi hijo cuando algo le interesa es una esponja, y no se cansa de aprender y profundizar y practicar e insistir. Supongo que como a todos los niños...

Pero si algo no le interesa es como darse de cabezazos contra un muro.

No entendía muy bien cuál es la razón de que tenga tanto desinterés en la lectura. La escritura lo entiendo más o menos, escribir para él es cansado todavía, tiene que pensar mucho qué letra poner, hay que trazar,... Realmente a la escritura por ahora no le doy tanta importancia, tampoco veo tanto desinterés por ella, y las objeciones que pone las puedo comprender. De hecho en los últimos días (que me he estado fijando bien en él para escribir este post) me he dado cuenta que, pereza aparte, en la escritura va mucho mejor que en la lectura.

Pero ¿por qué se niega a aprender a leer? ¿por qué no desea intentarlo? ¿por qué a menudo se enfada cuando parece que alguien le invita a leer algo?

A él le encantan los libros, siempre quiere que le lea historias y toda clase de libros. Todos los días varias veces va a su estantería y coge un libro y se pone a ojearlo, aunque solamente pueda ver los dibujos le encanta tirarse en el sofá a "leer". Y ahora que tengo a la bebé no puedo leerle casi nunca cuando me lo pide, y me da algo de rabia, y me parece que si supiera leer no dependería de que yo pueda o no pueda en ese momento. No se pasaría a veces ratos y ratos esperando.

Llevo un tiempo confusa con este tema. Si estoy segura de que a él le gustaría leer... ¿por qué no quiere aprender?

No lo entendía. Y ahora creo que sí empiezo a entenderlo...

Por un lado he estado observando a mi hijo en las últimas semanas, y he visto que casi siempre acepta gustoso las invitaciones para hacer "juegos de letras". No le molesta si ponemos en un papel "ma" "am" y tratamos de distinguirlas. Le gusta si jugamos a dónde suena la "r" suave o la "rr" fuerte. Quiere que le explique por qué la "s" se escribe de diferentes maneras...

Y entonces me doy cuenta de que realmente es posible que no le moleste aprender a leer, sino que lo que le molesta es sentirse examinado constantemente.

He observado que si le doy herramientas para aprender a leer las quiere, no las rechaza. Pero que los adultos, fruto de nuestra educación escolar, estamos siempre pensando que los niños para aprender deben "practicar" así que de vez en cuando he estado intentando que pusiera en práctica esas herramientas, bien por el método tradicional: "¿qué pone aquí? pone MA" o bien en contextos reales (títulos de los libros, partes de los comics, etc). Sin darme cuenta de que eso no es una enseñanza... eso es una prueba para evaluar conocimientos.

Aprendimos a leer así, pero no es lo correcto para todos los niños. Veo que él en lugar de leer la sílaba que le pido me mira a mí o intenta averiguarlo con imaginación.

El otro día abordé el tema directamente. Le dije lo que pensaba, que me parecía que le tiene un poco de manía a leer y que no entiendo por qué. Me dijo que a veces se siente un poco mal porque le dicen que lea (me puso el ejemplo de un primito de su edad que le dejó una revista) y que él no sabe cómo se hace eso de leer, que ve un montón de letras "emburruñadas" (esa fue su expresión) y que no sabe qué hacer con eso.

Yo le he tranquilizado. Le he dicho que es pequeño, que aún no se le ha caído ningún diente de leche y que muchas personas que estudian la infancia creen que los niños no están listos para comenzar a aprender a leer hasta que no se les empiezan a caer los dientes de leche. Le he puesto el ejemplo de este primito suyo y otro amiguito de su edad que también lee ya mucho y a ambos se les han caído ya practicamente todos los dientes de leche... se ha quedado más tranquilo.

Por otro lado le he explicado que para poder leer primero tiene que saber bien todas las letras, mejor de lo que ahora las sabe, que solo hemos empezado (le he dicho) y que tiene que saber bien su sonido y unirlas con otras. Y que por eso aún no puede leer, que no es magia, que es como cuando ha aprendido a ir en bici o a nadar, que primero hay que poder hacerlo por estar preparado y listo y luego en pocos días de practicar ya le saldrá estupendo.

Lo veo más tranquilo y contento...
Después de todo esto me doy cuenta de que he comentido muchos fallos. He pretendido que dándole unas pocas herramientas (conocimiento somero de las letras, no profundizando) ya podíamos pasar a silabear. He creído que si comenzaba a leer un poquito (ayudándole) se animaría a aprender las herramientas que aún le faltaban. Y he abusado sin darme cuenta en los últimos tiempos del método tradicional, que más que una enseñanza de la lectura, es simplemente una examinación constante para ver si aumentas tu nivel.

Así que he considerado seriamente que debo hacer cambios drásticos en mi forma de abordar la lectura (la escritura creo que no va tan desencaminada).

Voy a centrarme en las cosas pequeñas, volveremos al abecedario, pero esta vez intentaremos de nuevo nombrar a las letras por su sonido. Vamos a centrarnos en las minúsculas para que las afiance. Haremos juegos estilo montessori para la conciencia fonológica. E iremos avanzando en la unidad fundamental de la lectura: las sílabas.

Paralelamente a esto voy a comenzar el estudio de la gramática. Aunque no sepa leer creo que necesitará algunas nociones para poder leer luego mejor. Vamos a comenzar a hacer juegos orales para intentar diferenciar unas palabras de otras, y luego se las señalaré en textos. También aprenderemos qué es una frase o una oración, para que sirven los signos de puntuación, volveremos a repasar (porque creo que se le ha olvidado) para qué son las interrogaciones y exclamaciones. Desde que nació la pequeña Z no dispongo de ratos largos para transcribirle cuando quiere inventarse una historia. Y creo que es un fallo haber abandonado este hábito, porque aunque no supiera leer ni escribir iba aprendiendo a redactar y lo hacía muy bien. Intentaré encontrar huecos para volver a hacerlo.

También seguiremos trabajando, como venimos haciendo, en la comprensión de textos cada vez más complejos. Cuando le leo algunos libros de frases complejas veo que va pillando mucho mejor las cosas, así que hay avances en la comprensión lectora (aunque aún no lea por su cuenta).

Pero sobre todo y ante todo voy a enseñarle, no voy a volver a preguntarle para que demuestre lo que sabe y me aguantaré las ganas de saber si mi trabajo de siembra está dando algún fruto.

También sé que con mi hijo lo que más funciona para que le apetezca hacer algo a él no es que le invites a hacerlo, sino que te vea que lo haces tú. Así que he estado diciéndole "mira, voy a hacer estas letras ¿te apetece verme?" y entonces me ha contestado "bueno, pero yo también quiero, así que una tú y una yo" jejeje

He estado sufriendo un poco durante las últimas semanas con el tema de la lectoescritura, pero ahora estoy ilusionada con el nuevo enfoque, creo que he detectado algunos fallos y también me doy cuenta de que aunque esta es la faceta que más problemas nos está dando, también seguramente sea la que más nos ayudará a aprender sobre el aprendizaje (valga la redundancia).

13 nov. 2011

Matemáticas (una de cal)

La asignatura de matemáticas siempre fue mi favorita. Me asombran los números y me fascinan las reglas que hay tras ellos. Para mí las matemáticas son como un juego o un entretenimiento.

Cuando D. era muy pequeño no presentaba especial habilidad para los números, de hecho tardó muchos meses en pasar del número 6 al contar, se le atascaba. Muchos, muchos meses en los que no entendía ese número. Luego se atascó con el 20 (lo llamaba diez y diez) pero no me preocupó en absoluto, de hecho diría yo que veía positivo que entendiera el veinte como diez y diez.

Hasta hace relativamente poco todavía no sabía identificar bien los números del 13 al 19.

Actualmente, con seis años, entiende y conoce todos los números menores de 200 y maneja bastante bien los menores de 1000, entiende lo que es sumar, restar, multiplicar y dividir. Sabe hacer sumas y restas sencillas (orales). Para las sumas que no pasan de diez ya no usa los dedos y para las que pasan de diez usa los dedos pero a escondidas (lo que significa que quiere hacernos creer que las hace mentales, lo que significa que él desea lograr ese objetivo, ya que nosotros JAMÁS le hemos dicho que debe sumar sin dedos), también sabe multiplicar números sencillos.

Usa las matemáticas para resolver problemas que se le presentan en su día a día y otros que se inventa por diversión. Usa correctamente las unidades de medida principales para peso y longitud. Tiene nociones básicas de geometría, agrupa correctamente por conjuntos, hace estimaciones, comprende y usa correctamente las relaciones mayor, menor e igual. Entiende y usa correctamente términos fraccionarios como 1/2 y 1/4 y sabe la relación entre ambos.

Sé perfectamente que son una serie de conocimientos básicos para un niño de su edad, también sé que muchos de los niños escolarizados saben más matemáticas (al menos sobre el papel) que él. Pero lo que es sorprendente de todo esto es que lo ha aprendido él sólo, por su simple interés. No me refiero a que nadie le haya acompañado, por supuesto que hemos estado allí siempre para resolver sus dudas y escucharle en sus averiguaciones, pero lo cierto es que nunca nos hemos sentido llamados a proponerle ninguna actividad matemática, ni hemos considerado necesario motivarle para que aprendiera algo más de números.

Hace unos días su padre pensó que sería buena idea enseñarle a sumar números de dos cifras.

Lo encontró tan sencillo que la segunda o tercera suma decidió introducir el concepto de "sumas con llevada". Nada, todo muy fácil. Él mismo pedía números más largos y difíciles. En pocos minutos acabó sumando cinco números de cinco cifras cada uno, llevando dos o tres. Como no apreció dificultad en esto y pedía más, al día siguiente su padre le enseñó a sumar números de distinta longitud.

Y allí fue cuando se topó con la primera dificultad. Como nunca le hemos hablado de los conceptos unidad, decena, centena,... le resultaba difícil recordar poner las cifras siempre en su sitio, no entendía que cada posición tenía un valor inalterable. Esa tarde saqué un material manipulable muy útil para este fin y lo comprendió rápidamente.



A partir de ese día ya no le ha apetecido hacer más sumas por ahora. A mí no me importa. Observo que a mi hijo el hacer montones de cálculos se le haría super pesado, él vive las matemáticas, forman parte de su vida, las disfruta, las quiere conocer.

Las matemáticas escolares en primaria están, a mi modo de ver, demasiado enfocadas en alcanzar un alto nivel de rapidez para calcular, y yo no acabo de verle el sentido a esto, no lo veo realmente útil.

Sin embargo otras cosas como saber hacer cálculos aproximados, resolver problemas que se plantean en el día a día, saber jugar con los números para comprender su esencia... eso sí lo veo fundamental.


Con la geometría me pasa un poco lo mismo, no sabe los nombres de muchas figuras geométricas, hace no muchos meses aún confundía el nombre del triángulo con el del rectángulo. Pero yo a eso no le doy importancia. Sin embargo, sí me parece muy importante que a veces le gusta jugar con unos bloques de madera que tenemos y le encanta darse cuenta de que con dos triángulos rectángulos puedes hacer otro triángulo, o un cuadrado, pero no un rombo (yo le dije que lo que sale es un romboide). Y se fija en que para hacer un cuadrado necesitas cuatro cuadrados, y antes de hacerlo ya me dijo que con cuatro rombos también se podía hacer otro rombo (cosa que yo no sabía) y lo hizo perfectamente y cuando le pregunté cómo lo sabía me dijo que lo había visto en su cabeza. Después ni corto ni perezoso me demostró que se podían hacer rombos más grandes con más rombos:




Y después de esto nos quedamos sin más rombos y me ha dicho que le compre más que necesita para seguir jugando (investigando).

Aprovecho para preguntar si alguien sabe dónde puedo comprar piezas de madera similares a estas que tengan más figuras (otros tipos de triángulos, pentágonos, hexágonos,...) Estas venían en un puzzle que nos regalaron hace años:


El caso es que, de algún modo, yo siento que él entiende las matemáticas y que las disfruta, y por tanto el nivel académico que tenga no me preocupa (por el momento). Creo que si uno entiende la esencia de las matemáticas, el aprender ciertas cosas es luego muy rápido y sencillo.

No digo que no vayamos a preocuparnos por ellas, a partir de este curso (primero de primaria) iremos observando los diferentes aprendizajes más "formales" que está listo para hacer y los iremos introduciendo de un modo siempre muy divertido y lúdico.

Entre los próximos temas que quiero abordar con él están los conceptos de PAR/IMPAR, los signos de > y <, algunos juegos sencillos de lógica o series, empezar a ver los conjuntos, seguir experimentando con medidas de longitud, masa y volumen, ver más propiedades de las figuras planas, afianzar los conceptos de doble, triple y mitad, avanzar en la comprensión de las fracciones, hablar de conceptos sencillos de probabilidad, trabajar el nombre escrito de los números, comparar números "grandes", y sobre todo aprender sobre el tiempo (meses, días de la semana, horas, etc que en esto reconozco que va muy muy verde).

Pero todo lo haremos el día que nos apetezca, cuando surja el tema (que surgirá) y de un modo que ambos lo pasemos bien.

No tengo problema de ningún tipo en el abordaje de las matemáticas, ójala el tema de la lectura fuera igual de sencillo... pero en matemáticas tengo la de cal y la lectoescritura es la de arena...

11 nov. 2011

¿Para qué sirve una cuna?


Pues para dejar los miles de libros que nos gusta ir cogiendo para leer antes de dormir jejeje

Conciencia cívica

D. está en los adorables seis años, esa edad en la que los niños se creen muy mayores y ya quieren parecer independientes. En el caso de D. esto es genial, porque le ha costado mucho coger autonomía, pero definitivamente ahora ya se vale por sí mismo para casi todo, se viste, se baña, se lava los dientes, come sin ayuda, y trata de atarse los cordones de las zapatillas (sin éxito por ahora pero con mucho empeño).

Además está en esa edad en la que hace suyas todas las normas de convivencia ciudadana que le parecen importantes, y como es el máximo defensor de las mismas se pasa el tiempo cogiendo basura que otras personas tiran en la calle.

Cigarros, puros, papeles, plásticos, chicles,... nada se escapa a sus ojitos cuando está en modo "búsqueda" de basura.

Hace unas semanas su padre comenzó a inquietarse por la idea de que cuando salíamos a pasear no paraba de ensuciarse las manos con porquerías ajenas, y además tampoco le dejábamos recoger los chicles. Así que le ofrecimos unos guantes y pasó muuuuuuuuucho rato recogiendo basurillas por las calles del vecindario jejeje


7 nov. 2011

Proponemos...

Como explicaba en la entrada anterior, desde hace unos meses vamos proponiendo algunas actividades dirigidas a aprender ciertas cosas que consideramos deben tener lugar en su educación. Lo que ahora mismo proponemos es:

1.- Escritura. Este es un tema peliagudo. Lo intentamos con mucha creatividad pero le cuesta bastante, no le gusta nada ponerse a escribir. Ahora mismo escribe en mayúsculas, por propia iniciativa escribe poquísimo, tampoco acepta escribir por nuestras diferentes propuestas. En este momento lo que mejor nos funciona es jugar al ahorcado y que cuando quiere que le escriba algo me dicte él las letras que forman algunas palabras.

Sabe escribir por el método fonético más de lo que él cree. Hace poco se le ocurrió hacer una sopa de letras en el ordenador de dinosaurios y me dejó sorprendida. Logró escribir él solo sin ayuda de nadie velocirrator (velocirraptor), carrnotaurio (carnotauro), tiranosaurio rex, carrnibor (carnívoro), obirrator (ovirraptor), allosaurio y dinonisus (deinonichus).

Pero si le pides o sugieres que escriba algo dice que no sabe, que no quiere, y protesta airadamente.

Actualmente estamos tratando de hacer el paso a las minúsculas. Para eso llevo varias semanas presentándole la letra cursiva, le presento las letras por grupos de similar escritura al estilo montessori. La semana pasada conseguí que gracias al alfabeto de surco y a una pizarra veleda pequeñita, se animara a escribir las letras del grupo de la "a": a, d, q, g, c, o.

Así que le gustó y hemos seguido esta semana practicando. Veo que tiene la grafía bastante afianzada. Algo es algo. A ver si en las próximas semanas consigo que se anime con otras nuevas.

Sigo buscando e inventando recursos para motivarlo un poco a ello. A veces siento que es un poco desgastador porque me obligo a buscar muchas propuestas que acaban en la basura porque no le interesan y no le quiero forzar, pero una de cada muchas ofrece resultados, así que me animo con eso. Intento recordar a menudo que hago esto porque yo lo elijo, que es por MI, por mi tranquilidad, por cubrir unos huecos que me liberen de presión familiar y externa, etc

2.- Lectura. Este también está resultando, al igual que la escritura, un trabajo duro. Mucha imaginación, muchas propuestas, mucho esfuerzo por mi parte... y pocos resultados de momento. Pero no lo llevo mal, entiendo el proceso, comprendo que es normal y sé que dará sus frutos. Que no hay otra alternativa mejor, forzarlo sería muy contraproducente, así que hay que combinar el esfuerzo constante con la paciencia. También es un trabajo personal interesante que me ofrece cosas muy positivas. En una entrada posterior quiero hablar de los aprendizajes que voy yo sacando sobre este tema de la lectura.

3.- Ajedrez. Es un juego que le gusta mucho a su padre y quiere jugar con él, por lo que hace tiempo intentó enseñarle, pero D. no estaba nada interesado, así que lo dejó en paz. Pero ahora ha vuelto a presentarle el juego y el niño ya lo ha aceptado y le empieza a gustar, todavía no se da el caso de que pida él jugar una partida, pero la mayoría de las veces que su padre se lo propone sí que le apetece jugar.

4.-Inglés. Los idiomas hasta hace poco eran un tema vetado en nuestra familia. El pobre D. tiene un dificultad enorme con ellos. Su padre es gallego y aunque él y su familia son castellano parlantes, sí que alguna vez dicen algo en gallego. Nosotros hemos vivido en Galicia hasta hace tres años y yo siempre intenté que el niño aprendiera un poco del idioma de la tierra de su padre, pero se enfadaba de un modo terrible. Es incapaz de entender una frase entera si dices solamente una palabra en otro idioma aunque se parezca muchísimo. Es incapaz de sacar el significado del contexto. Es parte de sus dificultades propias (así como no entiende las ironías ni las frases hechas).

Sin embargo, algo está cambiando. Timidamente, pero sí que empieza a gustarle aprender un poco en otros idiomas. El año pasado yo estuve aprendiendo un poco de japonés y a él le interesó, así que este año hemos empezado con el inglés. Por ahora solamente pretendemos que empiece a sonarle un poco y aprenda unas pocas palabras. Su pronunciación es pésima, pero bueno, todo se andará...


Además, en los próximos meses tenemos previsto añadir poco a poco propuestas sobre estas materias:

1.- Geografía. Por ahora conoce bastante bien el mapa del mundo, también puede situar en el mapa de España las regiones que visitamos más a menudo (somos un poco itinerantes). No es que considere que va mal, pero creo que es una materia que le va a gustar, por eso quiero darle algo de espacio en nuestra programación.

2.- Arte. Iremos haciendo aproximaciones a distintos tipos de arte, de momento todo de forma práctica y manual.

3.- Música. Tengo intención de introducirle un poco en el mundo de la música, por sus características propias creo que D. necesita este tipo de estímulo y que nos lo tomemos más en serio de lo que lo hace la educación tradicional, aunque ahora estoy más tranquila al respecto porque ya ha comenzado las clases de música y movimiento con el método Willems. Él va muy contento, creo que va a ser una experiencia muy buena.

Mención aparte merecen las matemáticas, de las que no he hablado en esta ni en otras entradas anteriores (se nota lo poco que me preocupan), así que trataré este tema en otra entrada distinta.

6 nov. 2011

Unschooling, educación libre, escuela activa, directividad...

Me gusta mucho la educación. Desde que era estudiante me gustaba todo lo relacionado con el mundo de la enseñanza-aprendizaje. Siempre se me ha dado bien enseñar y me ha gustado hacerlo, pero aún así, cuando llegó mi momento no elegí el camino de la educación porque en mi entorno era una carrera muy infravalorada.

Magisterio se percibía como la facultad a la que iban los fracasados o los que no podían acceder a otra cosa. Jamás me lo planteé siquiera, es hoy en día cuando me doy cuenta de por qué seguramente ni me imaginé de maestra, cuando era seguro mi vocación. También esta situación me permite comprender las causas de tanto desinterés y desmotivación por parte de gran parte del colectivo de maestros que he conocido, pues no hay muchos que sean vocacionales... y eso se nota.

Después, cuando la vida (y mis propias elecciones) me llevaron por otros derroteros, al final acababa siempre enseñando a otros. Y disfrutaba con ello.

Pero cuando realmente decidí dar el paso de lanzarme a la educación formal como profesora de secundaria abrí los ojos y me di cuenta de que el mundo de la educación es y siempre ha sido excluyente. Me di cuenta de que yo siempre estuve en el grupo de aquellos a los que el sistema les funciona, pero en ese momento pude ver la realidad de aquellos otros a los que el sistema les aplasta.

Entonces ya tenía un hijo. Un hijo muy pequeñito, que aún así ya se veía que no iba a encajar en el sistema como había encajado yo. Y esas reflexiones me llevaron a leer mucho, a descubrir mucho, y a plantearme que otra forma de enseñar y aprender ES POSIBLE.

Desde entonces no he dejado de aprender y aprender sobre diferentes teorías, estilos educativos, estilos de aprendizaje, bla, bla, bla.

Y todo ello me ha ido llevando a mi forma personal de entender la educación y el aprendizaje, que es de un modo muy flexible, muy abierto, sin rigideces, entendiendo que todo puede ser positivo para aprender y todo puede ser también negativo según de qué modo se lleve a cabo.

Por eso en casa no seguimos un estilo de educación específico, tratamos de irnos adaptando a las necesidades y capacidades de cada momento.

Hasta los cinco años y medio estuvimos instalados en el unschooling puro, pero actualmente creemos que esto ya no nos sirve con D.

Desde luego yo no dudo de que el unschooling sea una opción válida para aprender. Por lo que observo en mi hijo, estoy segura de que un día llegaría a querer por ejemplo aprender a leer y pediría las herramientas para ello. Pero también es cierto que, por lo que veo en él, este interés podría demorarse bastantes años. Esto es algo que, ahora mismo nosotros no nos podemos permitir, por diferentes razones de mucho peso para nuestra familia.

Además, como ya he hablado en otros post, las condiciones familiares para hacer unschooling no son ahora mismo las más adecuadas. Por diversos temas que nos ocupan la mente y el tiempo, no podemos dedicarle prioridad absoluta a su aprendizaje en todo momento, la edad de la pequeña Z (14 meses) es complicada, siempre quiere estar en medio de todo, tenemos menos tiempo y no puedo dejar siempre lo que estoy haciendo para ayudarle a aprender lo que él demanda. Así que necesitamos tener propuestas para cuando tenemos tiempo y disposición mental para acompañarle.

De momento dejamos el unschooling para ciertas áreas en las que sí presenta mucho interés. Y hemos comenzado a preparar propuestas para otras áreas que no son de "su" interés, pero sí tenemos "nosotros" (los padres) interés en que avance. Aunque por ahora sí que seguimos practicando totalmente la filosofía del aprendizaje libre y la no directividad.

Para nosotros esto significa que proponemos actividades y presentamos temas, si son aceptados vale, si no se aceptan lo dejamos. Nada es obligatorio aprenderlo ahora y de este modo, si consideramos un aprendizaje muy importante buscamos diferentes momentos o maneras de presentarlo hasta que el niño lo acepte gustoso. Sin prisas, sin objetivos rígidos que haya que forzar al niño a cumplir, pero sí con objetivos básicos que guíen nuestro camino como educadores.

También debo decir que no considero que siempre vaya a ser así. Como digo, soy muy flexible, y trato de adaptarme siempre a los cambios en las circunstancias y pongo mis principios en constante revisión, pero hoy por hoy, el objetivo a largo plazo de la educación de mis hijos es que puedan desenvolverse en la sociedad en la que hemos elegido criarles, así que trataremos de integrarles en esta sociedad... a su ritmo, eso siempre.

Por lo tanto espero que mi hijo en el futuro vaya acercándose a un programa con cierta estructura en algunas áreas, pero por ahora aún es pequeño y para nosotros en esta fase lo más importante es respetar y cuidar su amor por el aprendizaje. Ya llegará el momento de valorar también la constancia y el esfuerzo para obtener metas, creemos que no está preparado para entender eso.

En la próxima entrada hablaré de los temas que proponemos a D.

1 nov. 2011

Siguiendo su interés

Ahora mismo lo que a David le interesa aprender son estos temas:

1.- Animales, seguimos con aprendizaje de los animales, cómo viven, cómo son, comparaciones, etc. Estas semanas hemos hecho varias actividades relacionadas con el tema:

Hemos leído en "mi primer larouse de ciencias" generalidades acerca de los animales, muy sencillito todo, le ha servido de repaso. También estamos leyendo un libro sobre la reproducción de los animales, lo que también nos lleva a hacer educación sexual.

A raíz del libro de Benezén del que hablé en otra entrada, hemos aprendido muchas cosas de los animales del género Cnidaria: pólipos, corales, medusas, anémonas,...

Hemos capturado unos bichos para verlos con una lupa de gran aumento que ahora tenemos. Además también hemos visto el famoso vídeo en el que un leopardo adopta a un babuino

2.-Plantas. Este es un interés nuevo. Nunca había querido saber nada sobre plantas, y ahora está interesadísimo, la reproducción, la alimentación, el desarrollo, las clases, etc.

3.- Experimentos. Este interés le empezó a aparecer el año pasado cuando le propuse un par de experimentos que le gustaron mucho. Este año estamos haciendo experimentos casi a diario, gracias a un libro que tenemos sobre experimentos estamos aprendiendo muchas cosas de ciencias y nos lo pasamos muy bien.

4.- Dibujar. Tiene mucho interés por dibujar y siempre aprende viéndome dibujar a mí o a alguien. Antes me pedía muchos dibujos, pero ahora con la peque no tengo tiempo de hacérselos. Así que por las noches, antes de acostarnos, nos ponemos a dibujar los dos un poco. Yo me he comprado un libro para aprender a dibujar algunas cosas sencillas, es de niños, y a él le ha encantado. Además salen manualidades y las quiere hacer todas.

5.- El cuerpo humano. Tiene en este campo un interés que va y que viene, ahora parece que le apetece mucho profundizar en el tema

6.- Historia. Desde el año pasado está muy interesado en la historia. De momento nos aproximamos a ella de forma bastante lúdica con los libros y vídeos de Érase una vez el hombre.

7.- Sociedad y actualidad. Le interesan temas como las religiones, las adicciones, sistemas políticos y económicos, etc. Cuando aparece el interés hablamos de ellos.

8.- Papiroflexia. Ya sabe hacer una pajarita, me pide que le haga muchas cosas de un libro que tenemos, y se pasa el día recortando y doblando papelitos.

9.- Armas, armaduras y guerreros.

Seguro que hay algunas otras cosas que ahora no recuerdo. Pero estos son los temas que le interesan en este momento de su vida y por tanto te persigue con ellos, nada de esto es alentado por nuestra parte, es en lo que él encuentra placer aprendiendo y si no le sigues en su interés le fastidia.

Proximamente escribiré una entrada con los aprendizajes que nosotros tratamos de motivar.