14 nov. 2011

Lectoescritura (otra de arena)

Ahora mismo me siento feliz y muy a gusto con muchos de los aspectos de la educación de mi hijo mayor que hace tan solo unos meses que me agobiaban.

El año pasado más o menos por estas fechas tuve que cambiar el chip, pasé de ser una mamá que trataba de luchar por un proyecto de escuela libre o activa para la educación de sus hijos a ser una mamá homeschooler. El proyecto se vino abajo, y con ello tuve que asumir un papel que, por alguna extraña razón, nunca me había planteado que podría llegar a desempeñar.

Es curioso... no tenía un plan B. Confiaba tanto en el proyecto de colegio alternativo que ni se me ocurrió pensar en "qué pasaría si..."

En ese momento todo me quedaba un poco grande, no sabía si sería capaz de sacar esto adelante.

Ahora me siento muy bien.

La educación en familia ha pasado a ser algo que siento como lo más natural y lo mejor para mi hijo en esta etapa de su vida en la que nos necesita tantísimo todavía y que necesita abrirse al mundo poco a poco de forma sosegada y sintiéndose bien acompañado.

De momento sigo pensando que me gustaría poder disponer de un colegio distinto a lo tradicional para cuando sea más mayor. Creo que en el futuro mi hijo necesitará algo más que lo que le podemos aportar en casa (aunque ahora ya no sé si llegado el momento cambiaré de opinión), y me gustaría que pudiera aprender en un lugar donde la prioridad en la educación siguiera siendo la que es en nuestra casa, es decir: mantener y preservar el gusto y el disfrute por aprender.

Por ahora, centrándonos en el presente, este objetivo lo vamos logrando en nuestra familia con esfuerzo, ganas y creatividad.

D. aprende mucho (o al menos yo lo considero así), quizás no todo son las materias que en este momento corresponderían al currículum oficial, pero aprende. Y sobre todo disfruta, es feliz aprendiendo, para él es una fiesta, un premio, ponernos juntos a "hacer cosas". Él pide saber, leer libros de ciencias, ver documentales, hacer experimentos, hablar de historia,...

Me parece que él tiene un lujo que todos los niños de esta edad deberían disfrutar, sin tediosos deberes obligatorios, sin pesadas repeticiones, sin la obligatoriedad de tener que repetir cien veces lo que ya sabes y no poder avanzar porque hay que seguir el ritmo de la clase entera, sin agobiarse por no avanzar tan rápido como el resto de los niños en las áreas en las que tienes dificultad... no compararse con nadie, aprender por el gusto de saber, no por tener que demostrar.

En todo lo que vamos acometiendo vamos bastante bien, entendiendo que, aprendamos mucho o poco, lo hacemos disfrutando y sintiendo que aprender es bonito, que nos nutre y por eso nos gusta tanto.

Pero hay una pequeña excepción. La lectoescritura.

Y digo pequeña porque realmente el problema en sí no es demasiado grave. Aunque lo suficiente para preocupar de vez en cuando a una mamá algo insegura todavía en estas lides...

Su nivel claramente es inferior al de la media de los niños de su edad (al menos de esta ciudad donde se aprende a leer generalmente entre los 4 y los 5 años). Tiene 6 años y no lee todavía.

Conoce las letras mayúsculas y la mayoría de las minúsculas, pero las conoce por su nombre "eme" "pe" en lugar de por su sonido, y eso nos está ralentizando claramente. Cuando me di cuenta del error era un poco tarde y ahora no acepta bien cambiarles el nombre a las letras. Le ha costado mucho avanzar del "eme-a" para poder leer "mmmmmmmm-aaaaaa"

Pero en esas estamos todavía.

Empieza a leer sílabas sencillas, y aún así le cuesta un rato cada una. Empieza a distinguir las sílabas inversas, pero no siempre lo logra. Y todavía hay sonidos que no domina en absoluto (g-j, c-z-q, b-v, f-z, y-ll).

Escribe en mayúsculas, cada vez mejor, aunque todavía sin total autonomía, sólo puede escribir sin ayuda palabras sencillas por ahora, y muy poco, no acepta bien que se le sugiera escribir algo, y por su propia iniciativa algunos días escribe varias palabras pero a veces puede pasar semanas enteras sin escribir.

Estoy enseñándole la letra cursiva. Le gusta practicarla, lo hacemos poco y de forma lúdica, y lo acepta bien, pero cuando escribe sus cosas no usa la cursiva para nada, solamente mayúsculas, y si me pide que le escriba algo que necesita se enfada si lo hago en minúsculas... les tiene un poco de manía, aunque parece que ahora que practica la cursiva se le empieza a quitar un poco.

Vamos, que está bastante verde todavía.

Pero aquí el problema no es ese realmente. Tampoco creo que se nos haya "pasado el arroz", a ver, que solo tiene seis años, y puede perfectamente alcanzar el mismo nivel de lectura que los demás niños en cualquier momento... siempre que tuviera ganas e interés.

Y aquí está el quid de la cuestión... EL DESINTERÉS.

Y es que nos hemos topado con una barrera difícil de sortear. A mi hijo cuando algo le interesa es una esponja, y no se cansa de aprender y profundizar y practicar e insistir. Supongo que como a todos los niños...

Pero si algo no le interesa es como darse de cabezazos contra un muro.

No entendía muy bien cuál es la razón de que tenga tanto desinterés en la lectura. La escritura lo entiendo más o menos, escribir para él es cansado todavía, tiene que pensar mucho qué letra poner, hay que trazar,... Realmente a la escritura por ahora no le doy tanta importancia, tampoco veo tanto desinterés por ella, y las objeciones que pone las puedo comprender. De hecho en los últimos días (que me he estado fijando bien en él para escribir este post) me he dado cuenta que, pereza aparte, en la escritura va mucho mejor que en la lectura.

Pero ¿por qué se niega a aprender a leer? ¿por qué no desea intentarlo? ¿por qué a menudo se enfada cuando parece que alguien le invita a leer algo?

A él le encantan los libros, siempre quiere que le lea historias y toda clase de libros. Todos los días varias veces va a su estantería y coge un libro y se pone a ojearlo, aunque solamente pueda ver los dibujos le encanta tirarse en el sofá a "leer". Y ahora que tengo a la bebé no puedo leerle casi nunca cuando me lo pide, y me da algo de rabia, y me parece que si supiera leer no dependería de que yo pueda o no pueda en ese momento. No se pasaría a veces ratos y ratos esperando.

Llevo un tiempo confusa con este tema. Si estoy segura de que a él le gustaría leer... ¿por qué no quiere aprender?

No lo entendía. Y ahora creo que sí empiezo a entenderlo...

Por un lado he estado observando a mi hijo en las últimas semanas, y he visto que casi siempre acepta gustoso las invitaciones para hacer "juegos de letras". No le molesta si ponemos en un papel "ma" "am" y tratamos de distinguirlas. Le gusta si jugamos a dónde suena la "r" suave o la "rr" fuerte. Quiere que le explique por qué la "s" se escribe de diferentes maneras...

Y entonces me doy cuenta de que realmente es posible que no le moleste aprender a leer, sino que lo que le molesta es sentirse examinado constantemente.

He observado que si le doy herramientas para aprender a leer las quiere, no las rechaza. Pero que los adultos, fruto de nuestra educación escolar, estamos siempre pensando que los niños para aprender deben "practicar" así que de vez en cuando he estado intentando que pusiera en práctica esas herramientas, bien por el método tradicional: "¿qué pone aquí? pone MA" o bien en contextos reales (títulos de los libros, partes de los comics, etc). Sin darme cuenta de que eso no es una enseñanza... eso es una prueba para evaluar conocimientos.

Aprendimos a leer así, pero no es lo correcto para todos los niños. Veo que él en lugar de leer la sílaba que le pido me mira a mí o intenta averiguarlo con imaginación.

El otro día abordé el tema directamente. Le dije lo que pensaba, que me parecía que le tiene un poco de manía a leer y que no entiendo por qué. Me dijo que a veces se siente un poco mal porque le dicen que lea (me puso el ejemplo de un primito de su edad que le dejó una revista) y que él no sabe cómo se hace eso de leer, que ve un montón de letras "emburruñadas" (esa fue su expresión) y que no sabe qué hacer con eso.

Yo le he tranquilizado. Le he dicho que es pequeño, que aún no se le ha caído ningún diente de leche y que muchas personas que estudian la infancia creen que los niños no están listos para comenzar a aprender a leer hasta que no se les empiezan a caer los dientes de leche. Le he puesto el ejemplo de este primito suyo y otro amiguito de su edad que también lee ya mucho y a ambos se les han caído ya practicamente todos los dientes de leche... se ha quedado más tranquilo.

Por otro lado le he explicado que para poder leer primero tiene que saber bien todas las letras, mejor de lo que ahora las sabe, que solo hemos empezado (le he dicho) y que tiene que saber bien su sonido y unirlas con otras. Y que por eso aún no puede leer, que no es magia, que es como cuando ha aprendido a ir en bici o a nadar, que primero hay que poder hacerlo por estar preparado y listo y luego en pocos días de practicar ya le saldrá estupendo.

Lo veo más tranquilo y contento...
Después de todo esto me doy cuenta de que he comentido muchos fallos. He pretendido que dándole unas pocas herramientas (conocimiento somero de las letras, no profundizando) ya podíamos pasar a silabear. He creído que si comenzaba a leer un poquito (ayudándole) se animaría a aprender las herramientas que aún le faltaban. Y he abusado sin darme cuenta en los últimos tiempos del método tradicional, que más que una enseñanza de la lectura, es simplemente una examinación constante para ver si aumentas tu nivel.

Así que he considerado seriamente que debo hacer cambios drásticos en mi forma de abordar la lectura (la escritura creo que no va tan desencaminada).

Voy a centrarme en las cosas pequeñas, volveremos al abecedario, pero esta vez intentaremos de nuevo nombrar a las letras por su sonido. Vamos a centrarnos en las minúsculas para que las afiance. Haremos juegos estilo montessori para la conciencia fonológica. E iremos avanzando en la unidad fundamental de la lectura: las sílabas.

Paralelamente a esto voy a comenzar el estudio de la gramática. Aunque no sepa leer creo que necesitará algunas nociones para poder leer luego mejor. Vamos a comenzar a hacer juegos orales para intentar diferenciar unas palabras de otras, y luego se las señalaré en textos. También aprenderemos qué es una frase o una oración, para que sirven los signos de puntuación, volveremos a repasar (porque creo que se le ha olvidado) para qué son las interrogaciones y exclamaciones. Desde que nació la pequeña Z no dispongo de ratos largos para transcribirle cuando quiere inventarse una historia. Y creo que es un fallo haber abandonado este hábito, porque aunque no supiera leer ni escribir iba aprendiendo a redactar y lo hacía muy bien. Intentaré encontrar huecos para volver a hacerlo.

También seguiremos trabajando, como venimos haciendo, en la comprensión de textos cada vez más complejos. Cuando le leo algunos libros de frases complejas veo que va pillando mucho mejor las cosas, así que hay avances en la comprensión lectora (aunque aún no lea por su cuenta).

Pero sobre todo y ante todo voy a enseñarle, no voy a volver a preguntarle para que demuestre lo que sabe y me aguantaré las ganas de saber si mi trabajo de siembra está dando algún fruto.

También sé que con mi hijo lo que más funciona para que le apetezca hacer algo a él no es que le invites a hacerlo, sino que te vea que lo haces tú. Así que he estado diciéndole "mira, voy a hacer estas letras ¿te apetece verme?" y entonces me ha contestado "bueno, pero yo también quiero, así que una tú y una yo" jejeje

He estado sufriendo un poco durante las últimas semanas con el tema de la lectoescritura, pero ahora estoy ilusionada con el nuevo enfoque, creo que he detectado algunos fallos y también me doy cuenta de que aunque esta es la faceta que más problemas nos está dando, también seguramente sea la que más nos ayudará a aprender sobre el aprendizaje (valga la redundancia).

8 comentarios:

Silvia dijo...

Eva. Muy inteligente y observadora me pareces. Genial.
Primero que mi experiencia es muy muy parecida.
Veo que mis hijas aprenden tanto. Lo de los dientes de leche, si parece una tontería es una tontería muy verdadera.
Mi hija mayor comenzó a leer y adivinar libritos de estos que les ponen en el cole de I like the cat, I like the Cow, y con dibujo, pues fácil de adivinar, de los seis pero sobre todo de los seis y medio a los siete, cuando comenzaron a caérsele los dientes, ganó rapidez en la lectura.
Ahora no se pierde en un libro, y sobre todo lee cuando no le digo y le da la gana.
Pero digo yo, y no me da tiempo a escribir post aunque ganas tengo, porque estamos preparándonos para el viaje.
Digo yo que en el cole toda toda la estructura está montada para que el niño lea mecánicamente de pequeño, y luego para bombardear con la comprensión, que es lo que no adquieren... claro, con tanto leer mecánicamente, sin interés, cosas aburridas, y todo reporte al canto o preguntitas...
Nuestros hijos punto primero, si lo que enseñamos en el cole, y sé de lo que hablo, lo pedimos como madres, no nos lo dan. No le ven el sentido. Para qué leer libritos de Veo un gato, Veo un pato, cuando puede mami o papi leerme algo interesantísimo, y luego jugar... yo tampoco estaría cocinando tonterías para demostrar que sé, cuando con hacerles algo rico a mi familia cuando me apetece lucirme puedo.
Entonces veo más importante la retención, comprensión, y nosotros practicamos la narración.
Y te digo que sí, yo les enseñé los sonidos como tú los números, es lo mío, y hasta ahí todo genial.
El problemilla comenzó cuando le PEDÍ más a menudo que leyera.
Pero pienso que una cosa es que veas que tiene problemas, y eso lo ves cuando un día captó unos sonidos, al siguiente los olvidó, o confunde la pé mirándola con la be todo el rato, o en contexto. Yo siempre ví que mi hija mayor, a pesar de no ir tan rápido como yo quería y leer de corrido, y ávidamente, y sóla, y a todo momento, simplemente ví que primero eran palabras más cortas, y un día, de los seis y medio a los siete, veo que lee palabras más largas y no regulares en inglés... me ha hecho numeritos como estar en la tienda comprando libros, coger La telaraña de Carlota, y comenzar a leer un párrafo... y me quedé de piedra, una chica arrodillada como yo buscando libros me salta, qué buena lectora... y yo por dentro, guau, cuando quiere lee.
Así que, en conclusión, qué hago con ella, pues seguir leyendo a su par, y señalando algunos renglones, sobre todo en poesías, y libros que nos gustan, y ya está, porque sí creo que podemos encontrar una manera de practicar un poco, como dices tú, haciéndolo tú, eso es totalmente CM, que lo sepas, ja ja ja.
Buena suerte y verás como entre los seis y los siete leerá, ahora que no te puedo prometer que se pierda en un libro ... DE MOMENTO, eh, que si seguimos con lo que hacemos un día, tarde o temprano, verán cuánto conocimiento hay en los libros, y como podrán leer, lo escogerán según necesiten y gusten.

Besitos, y me has también dado ideas para las mates y me gustó ver que muchas tenemos niños que parecen lo leer, pero que digo yo que son muy buenos lectores, pero que nos están dando la edad razonable, no que no hagamos nada y los dejemos a su merced, con problemas incluídos, sino que en verdad, estamos RESPETANDO SUS RITMOS con honestidad y cariño.
Besos,
s

SON dijo...

Eva,muchísimas gracias por esta reflexión.
Me ha gustado mucho leer cuando fuiste consciente de que a veces evaluabas en vez de enseñar. Yo también recorrí ese camino cuando mi hijo empezó a leer, por eso me he sentido muy identificada contigo al leerte.

Es asombroso como el acompañar a nuestros hijos en el aprendizaje tiene doble sentido, aprenden ell@s, aprendemos nosotras.

Un abrazo enorme!

Marvan dijo...

Me ha encantado leer esta reflexión. Muchas gracias por compartirla Eva. Justamente cuando yo también estoy dandole muchas vueltas a la lecto-escritura.
Yo tengo un chico de 10 años que aún le cuesta leer, pero ya llegaremos jejeje.
En algunas de mis próximos posts sobre la dislexia (tengo tantas cosas que explicar) pongo justamente algo que puede quizás darte otra respuesta a tu pregunta del ¿Porque no "quiere" aprender a leer?
Yo creo que sí que quiere, lo que pasa que a todos nos gusta tener experiencias de éxito. Si algo te cuesta, ya no es tan divertido aprenderlo.
No voy a poner mucho ahora aquí en el comentario, pero ya verá que quizás te interesará lo que publicaré dentro de un par de días en el número no sé qué jejeje.
Esto no quiere decir que tu hijo tenga dislexia, pero simplemente puede ser que le cuesta algo más.

Gracias por compartir.

Marvan dijo...

para seguimiento de comentarios ;)

homeschool sweet homeschool dijo...

Hacer homeschool es reinventarse casi cada día... Maxime aprendió a leer con cinco años en tres semanas en castellano, luego él solito leó en francés y en inglés, no tuve que hacer nada...

Con Alex es diferente, he decidido enseñarle en francés, es más complicado y tarda mucho más que su hermano, pero poco a poco, día tras día, cambiamos de método, hoy esto funciona, ahora esto no... Nuestras sesiones son a veces de 10 minutos, otras de media hora, depende de las ganas. No obligo, pero incito, le gusta leer los libros que él elige. Y aunque Maxime lea muchísimo, sí que le leo libros, a todos los niños les encanta que les leamos cuentos y demás historias.

El niño que aprende a leer debe saber que siempre que lo quiera su madre y/o su padre le leerá el libro que quiera. Y leer los dos juntos es una maravilla, ya verás :-)

Con Alex no he empezado la escritura, él escribe bastante solo, pero es pequeño todavía y prefiero enseñarle a leer en los tres idiomas que hablamos en casa. Cuando escribe, lo hace en mayúscula, cuando hacemos fichas o cartulinas para los fonemas complejos escribo en mayúsculas o minúsculas, pero nunca en letras "atada" (no me acuerdo cómo se dice en español).

Grabriel García Márquez dijo que le había costado muchísimo aprender a leer porque no entendía como eme y a podían hacer ma en vez de emea...

Un abrazo,
Isabelle

Eva dijo...

Silvia, si es que me tengo que ir informando más de CM, que ya digo yo que este sistema cuando encontré tu blog me hizo alucinar porque es tan parecido a lo que yo he visto que necesita mi hijo.

Yo a mi hijo no le veo (de momento) ninguna señal que pueda sugerir dislexia u otro problema. Lo que sí veo es desinterés y algo de dificultad.

También he visto que si le empujo llegará a la lectura mecánica sin comprensión, y eso no me gusta nada.

Gracias por explicarme vuestro proceso. A veces una se desmoraliza de leer a tantas mamás que educan en casa y hablan de cómo sus hijos comenzaron a leer en pocos días y de forma muy fácil. Pero claro, habrá niños para todo!!!

Y tienes toda la razón, si empezamos a hacer las cosas que a nosotras mismas no nos gustan del cole, entonces ellos saben que no lo estamos haciendo como debemos y se niegan a colaborar jejeje


SON gracias por tu comentario. Es cierto que con las dificultades que encontramos en el camino aprendemos mucho más que con lo que nos sale muy fácil.

Marvan espero ansiosa tus post sobre la dislexia, la verdad es que estoy en ese punto en que sí que necesito descartar problemas para saber si solo es cuestión de darle tiempo o si bien debo comenzar a informarme más e incidir más en ciertos posibles problemas.

Tu blog es una enorme fuente de inspiración para mí, voy siempre leyendo post antiguos y aprendo mucho de todo lo que compartes. Muchas gracias de corazón.

Isabelle sé bastante bien tu proceso de lectura con Alex porque sigo tu blog habitualmente, eres una mamá admirable.

Yo también leo mucho a mi hijo, a él le encanta que le lea y yo, la verdad, también lo disfruto un montón, pero es cierto que ahora con la pequeñita me resulta más difícil sacar huecos adecuados para ello, casi siempre acabamos leyendo a las tantas de la noche, con mucho sueño!!!!

Gracias a todas, me alegro de que os haya gustado mi entrada.

Anónimo dijo...

Hola Eva,

Te sugeriría empezar o reempezar con el método global de lectura, donde se utiliza la palabra completa junto con la imagen y donde el niño aprende a leer de manera global (es como si se aprendiera el "dibujo" de la palabra). Es importante que esas primeras palabras globales sean muy familiares y de uso muy frecuente, porque son las que nos ayudaránm después cuando se quiera introducir las actividades de conciencia fonológica, para partiendo de mamá que puede leer de manera global, a descomponerlo en m-a-m-a.

Se recomienda una lectura global cuando hay dificultades iniciales con la ruta fonológica (vía indirecta de la lectura que se encarga de analizar letra a letra su correspondiente fonema y poder así decirlo o bien escribirlo). Esta ruta se "entrena" de manera natural en los niños, pero sabemos que hay en algunos que no sucede así, sino que tienen que hacer un verdadero entrenamiento para trabajar esa conciencia fonológica, pero siempre partiendo de un vocabulario global (palabra+imagen) de unas 100 palabras (hay memorys y lottos que traen códigos de colores que permiten la autocorrección, y que facilita así ese aprendizaje)... Y después, cuando las tiene bien identificadas, iniciar paralelamente ese trabajo de decodificación fonológica.

Conocí niños con retrasos en el aprendizaje de la lecto.escritura (uno o dos años con respecto a la media estadística) que les perjudicaba el aprendizaje fonológico (aprendían con unos libros llamados "El país de las letras" que se basa en un aprendizaje fonológico El rey "a", el panadero "p"..) ya que a la hora de leer y escribir les costaba horrores diferenciar los fonemas dobles que se representan igual (ca ce ci co cu y za zo zu y que qui/ ga ge gi go gu/ ja je ji jo ju gue gui/ r rr....), además de ir muy retrasados con respecto a su grupo...

Sobre el test que te comentaba, el Reversal Test (evalúa la madurez lecto-escritora, si el niño está preparado para iniciar el aprendizaje de la lectura)

http://www.elpsicoasesor.com/2011/09/reversal-test-diagnostico-de-la-madurez.html

Te dejo algunos artículos interesantes sobre el tema:

http://www.neurociencias.org.co/downloads/conciencia_fonologica_y_aprendizaje_lector.pdf

http://www.neurologia.com/pdf/Web/4204/u040202.pdf

En esta investigación se comprueba como las palabras familiares se leen de manera correcta con 6-7 años y las pseudopalabras o palabras infrecuentes a los 8-9 años. Para la lectura de las palabras familiares usamos la vía directa (ruta léxica) que se aprende de manera global (nos aprendemos el "dibujo de la palabra") y para las infrecuentes, menos familiares o pseudopalabras se usa la vía fonológica (ruta indirecta). Además será necesario que domine el conocimeinto espacial y temporal, muestre una lateralidad establecida o más o menso establecida (durante los 6-7 años debe estar establecida), habilidades visuales desarrolladas y/o habilidades visomotrices...

Piensa que sería como intentar enseñar a un niño a montar en bici cuando su capacidad de equilibrio es mínima... utilizará los ruedines traseros durante un montón de tiempo, cuando lo ideal sería enseñarle a jugar a mantener el equilibrio de 100 formas diferentes y después una vez tenga cierto sentido de equilibrio y capacdidad de responder al desequilibrio, enseñarle a utilizar ese equilibrio encima de una bici...

Un saludo,

Eduardo

Eva dijo...

Eduardo, muchísimas gracias por tu aportación, me parece interesantísimo todo lo que explicas, lo iré evaluando todo con atención.