Yakari es un pequeño chico que juega con los chicos de su edad e intenta conocer el mundo de los adultos. Quiere crecer y ser un gran cazador, escucha mitos y leyendas de su tribu, imagina unas aventuras y vive otras. Una de sus particularidades es que puede hablar con los animales, por lo que a lo largo de los álbumes crece su papel como «gran reconciliador» de los hombres de su tribu con la naturaleza, y de los animales entre sí. Para las ocasiones difíciles cuenta con su tótem o animal protector: un águila blanca, Gran Águila.
Aprendemos todos de todos, mayores y pequeños, aprendemos a nuestro ritmo y sin escuela y queremos educarnos en todos los aspectos del Ser (físico, intelectual, emocional y espiritual).
3 may 2011
Aprendiendo a leer con comics I
Yakarí es uno de nuestros comics favoritos. No hay muchos buenos y aptos para niños de 5-6 años. Si conocéis más os agradeceré comentarios.
2 may 2011
Aprendiendo a leer
Cuando D tenía cuatro años y medio comenzó a interesarse por las letras. Hasta ese momento no sabía ni la "A". Como hemos hecho unschooling puro hasta hace muy poco (y ahora practicamente también, con alguna excepción puntual), pues si a él no le interesaban las letras nunca le hemos motivado. Desde muy pequeño tenía juegos de imanes con letras, letras mayúsculas de madera, etc. Aparte siempre hemos leído mil libros, y además es que le encantan los libros, leemos cientos y cientos, a todas horas del día.
Pero no fue hasta los cuatro años y medio que empezó a interesarse por los signos del lenguaje. En poco más de un mes aprendió casi todo el abecedario en mayúsculas (eran las letras que le interesaban). Y después nuevo parón.
Pasaban los meses y no había ningún interés por su parte.
Entonces yo empiezo a darme cuenta de que el año que viene, con seis años de edad, las presiones por parte de la familia se van a intensificar de un modo cruel si no sabe leer. De hecho ya algunos sectores familiares (los más contrarios a nuestra opción educativa) le están intentando evaluar y ya le critican que no sepa leer todavía. No ha cumplido los seis años (le faltan tres meses).
Así que hace unos meses, un poco antes de la Navidad, se formó en mi mente la necesidad de introducir un programa de actividades orientadas a impulsar el proceso de la lectura.
En principio, no me lo tomé muy en serio, pensé que no sería demasiado difícil... algo así como "la eme con la a se dice ma" y de ahí a repetir un poco "ma me mi mo mu" y hala... otro día pasamos a otras sílabas. Un poco lo que yo recordaba de mi aprendizaje de la lectura.
Pero nada... eso no funcionaba nada de nada.
MAMÁ: La eme con la a se lee ma... a ver cariñito... qué pone aquí....
CARIÑITO: ummmmm, ahhhhhh,... no sé.... a ver.... ¡¡¡emea!!!
Fracaso total.
Inventé diferentes maneras de tratar de motivarlo, porque yo estaba convencida de que el fracaso era (eso lo tengo claro) porque él no tenía ninguna gana de hacer eso y su mente estaba en otro lado al 99%. Pensé que si lograba atraer su atención, o que viera las ventajas de saber leer,...
En fin. Una vez más, mi hijo me demostró que no estaba dispuesto a pasar por el aro, que sería libre (como nació) y que haría las cosas cuando a él le apetecieran.
Yo nunca he tenido ninguna duda de que él leerá cuando lo desee y esté listo. Y que lo hará fácilmente, y en cuatro días, como otros aprendizajes en su vida que siempre se han retrasado pero luego se han hecho con rapidez y eficacia.
La duda era si yo me podía "permitir" el dejarle que aprenda cuando él quiera. A los siete u ocho años tal vez. Quizás antes (me parece que un poco antes de los siete, por el proceso que sigue) pero en cualquier caso más tarde de lo que espera la familia, más tarde de lo que van a llegar las típicas preguntas (¿ya sabes leer?) acompañadas de las típicas censuras (pues ya deberías saber eh).
Y ya no por las presiones que YO debería soportar. Sino las presiones a las que iba a ser sometido él. Porque sabiendo cómo se han hecho otras cosas en mi familia sabía lo que podía pasar. Cuando no dejaba el pañal con tres años, fue una tortura... sufrió muchos ataques que yo creo que le hicieron empecinarse más en el pañal y encasquillarse en el tema... le agarró manía al hecho de pensar en ir al WC.
Sé cómo es él, y sé como son algunas personas de mi familia... y sé que puede que le coja manía a la idea de aprender a leer si le están torturando con ese tema.
Así que al verme en esta disyuntiva decidí empezar a leer e informarme mucho sobre métodos y procesos de aprendizaje de la lectura, pero no desde el enfoque de educación libre en el que me he basado siempre y del cual he aprendido y me he formado más. Empecé a leer enfoques más "académicos"... y casi me da un patatús!!!!
La verdad que he pasado etapas de agobio total. Leía tanto sobre las dificultades, el proceso tan complejo que es la lectura, cómo eran necesarias tantas cosas, aprenderlas todas, juntarlas todas y luego no hacerte un lío...
Madre mía... si hasta me planteé que parecía imposible que un día yo hubiera aprendido a leer.
El que más me convenció, después de mucho pensar y repensar, fue el método fonético... pero ni aún así. Le veía lagunas importantes y dificultades con las que nos podíamos encontrar.
Así que decidí utilizar algo importante que había aprendido en este tiempo de pensar y leer sobre lectura, decidí que lo importante era que cogiera algo de conciencia fonológica. Y así vamos jugando un poco con los sonidos en las palabras y con los sonidos de las letras. Pero poco... siempre que sea agradable y divertido. Y eso funciona bien!!!!
Pero no fue hasta los cuatro años y medio que empezó a interesarse por los signos del lenguaje. En poco más de un mes aprendió casi todo el abecedario en mayúsculas (eran las letras que le interesaban). Y después nuevo parón.
Pasaban los meses y no había ningún interés por su parte.
Entonces yo empiezo a darme cuenta de que el año que viene, con seis años de edad, las presiones por parte de la familia se van a intensificar de un modo cruel si no sabe leer. De hecho ya algunos sectores familiares (los más contrarios a nuestra opción educativa) le están intentando evaluar y ya le critican que no sepa leer todavía. No ha cumplido los seis años (le faltan tres meses).
Así que hace unos meses, un poco antes de la Navidad, se formó en mi mente la necesidad de introducir un programa de actividades orientadas a impulsar el proceso de la lectura.
En principio, no me lo tomé muy en serio, pensé que no sería demasiado difícil... algo así como "la eme con la a se dice ma" y de ahí a repetir un poco "ma me mi mo mu" y hala... otro día pasamos a otras sílabas. Un poco lo que yo recordaba de mi aprendizaje de la lectura.
Pero nada... eso no funcionaba nada de nada.
MAMÁ: La eme con la a se lee ma... a ver cariñito... qué pone aquí....
CARIÑITO: ummmmm, ahhhhhh,... no sé.... a ver.... ¡¡¡emea!!!
Fracaso total.
Inventé diferentes maneras de tratar de motivarlo, porque yo estaba convencida de que el fracaso era (eso lo tengo claro) porque él no tenía ninguna gana de hacer eso y su mente estaba en otro lado al 99%. Pensé que si lograba atraer su atención, o que viera las ventajas de saber leer,...
En fin. Una vez más, mi hijo me demostró que no estaba dispuesto a pasar por el aro, que sería libre (como nació) y que haría las cosas cuando a él le apetecieran.
Yo nunca he tenido ninguna duda de que él leerá cuando lo desee y esté listo. Y que lo hará fácilmente, y en cuatro días, como otros aprendizajes en su vida que siempre se han retrasado pero luego se han hecho con rapidez y eficacia.
La duda era si yo me podía "permitir" el dejarle que aprenda cuando él quiera. A los siete u ocho años tal vez. Quizás antes (me parece que un poco antes de los siete, por el proceso que sigue) pero en cualquier caso más tarde de lo que espera la familia, más tarde de lo que van a llegar las típicas preguntas (¿ya sabes leer?) acompañadas de las típicas censuras (pues ya deberías saber eh).
Y ya no por las presiones que YO debería soportar. Sino las presiones a las que iba a ser sometido él. Porque sabiendo cómo se han hecho otras cosas en mi familia sabía lo que podía pasar. Cuando no dejaba el pañal con tres años, fue una tortura... sufrió muchos ataques que yo creo que le hicieron empecinarse más en el pañal y encasquillarse en el tema... le agarró manía al hecho de pensar en ir al WC.
Sé cómo es él, y sé como son algunas personas de mi familia... y sé que puede que le coja manía a la idea de aprender a leer si le están torturando con ese tema.
Así que al verme en esta disyuntiva decidí empezar a leer e informarme mucho sobre métodos y procesos de aprendizaje de la lectura, pero no desde el enfoque de educación libre en el que me he basado siempre y del cual he aprendido y me he formado más. Empecé a leer enfoques más "académicos"... y casi me da un patatús!!!!
La verdad que he pasado etapas de agobio total. Leía tanto sobre las dificultades, el proceso tan complejo que es la lectura, cómo eran necesarias tantas cosas, aprenderlas todas, juntarlas todas y luego no hacerte un lío...
Madre mía... si hasta me planteé que parecía imposible que un día yo hubiera aprendido a leer.
El que más me convenció, después de mucho pensar y repensar, fue el método fonético... pero ni aún así. Le veía lagunas importantes y dificultades con las que nos podíamos encontrar.
Así que decidí utilizar algo importante que había aprendido en este tiempo de pensar y leer sobre lectura, decidí que lo importante era que cogiera algo de conciencia fonológica. Y así vamos jugando un poco con los sonidos en las palabras y con los sonidos de las letras. Pero poco... siempre que sea agradable y divertido. Y eso funciona bien!!!!
Y sobre todo nos hemos metido de lleno en el constructivismo, todo lo que hacemos de lectoescritura tiene un fin, no es un aprendizaje que él no puede entender su finalidad, que necesita motivación, que no le gusta ni le apetece hacer.
Ahora estamos comenzando a leer en mayúsculas y aprendiendo las sílabas grandes y llamativas que salen en los comics.
YA
ÑAM
BUM
PAM
GRUAUR
AY
EH
RAS
Es sencillo, leemos comics y cuando salen palabras grandes y cortitas (onomatopeyas casi siempre) yo me callo y él se esfuerza por leer esa palabra, porque le apetece y le gusta. No siempre acierta pero se divierte y va aprendiendo, que es lo que importa. Ahora sí veo avances interesantes. Ahora sabe que la "r" simple se lee suave si va en medio de la palabra, ha observado que hay letras que suenan igual que otras, todavía no ha comentado nada sobre las letras que tienen diferentes sonidos, pero ya se va confundiendo con la "c", lo que le llevará pronto a preguntar por qué "co" no se lee "zo" como él espera que sea al hacer extrapolaciones de lo que sabe (sabe que la "c" se llama "ce" luego tiene que sonar algo parecido)
Aparte he visto a este sistema muchas ventajas.
No veo tan probable la confusión con las sílabas inversas, ya que no estamos aprendiendo "sa se si so su", sino que es él quien va identificando sílabas conocidas y extrapolando sus conocimientos a otras nuevas. Por ejemplo, ya conoce "si" y le es más fácil leer "sa" y "se". Acierta más veces.
También veo que desde el principio de la lectura se introducen las agrupaciones de varias letras como algo natural del lenguaje (tra, pla,...)
Además, poco a poco, vamos introduciendo las letras minúsculas de imprenta y cursivas. Por ahora conoce las vocales y las que son muy similares a las mayúsculas (c,k,p,s,v,z). Aparte conoce algunas más por su repetitividad (m, n, r, l, ñ). Esto lo intentamos hacer en otros libros que leemos con minúsculas, aprovecho algún título en grande o alguna palabra que sé que le va a gustar.
Ahora estamos comenzando a leer en mayúsculas y aprendiendo las sílabas grandes y llamativas que salen en los comics.
YA
ÑAM
BUM
PAM
GRUAUR
AY
EH
RAS
Es sencillo, leemos comics y cuando salen palabras grandes y cortitas (onomatopeyas casi siempre) yo me callo y él se esfuerza por leer esa palabra, porque le apetece y le gusta. No siempre acierta pero se divierte y va aprendiendo, que es lo que importa. Ahora sí veo avances interesantes. Ahora sabe que la "r" simple se lee suave si va en medio de la palabra, ha observado que hay letras que suenan igual que otras, todavía no ha comentado nada sobre las letras que tienen diferentes sonidos, pero ya se va confundiendo con la "c", lo que le llevará pronto a preguntar por qué "co" no se lee "zo" como él espera que sea al hacer extrapolaciones de lo que sabe (sabe que la "c" se llama "ce" luego tiene que sonar algo parecido)
Aparte he visto a este sistema muchas ventajas.
No veo tan probable la confusión con las sílabas inversas, ya que no estamos aprendiendo "sa se si so su", sino que es él quien va identificando sílabas conocidas y extrapolando sus conocimientos a otras nuevas. Por ejemplo, ya conoce "si" y le es más fácil leer "sa" y "se". Acierta más veces.
También veo que desde el principio de la lectura se introducen las agrupaciones de varias letras como algo natural del lenguaje (tra, pla,...)
Además, poco a poco, vamos introduciendo las letras minúsculas de imprenta y cursivas. Por ahora conoce las vocales y las que son muy similares a las mayúsculas (c,k,p,s,v,z). Aparte conoce algunas más por su repetitividad (m, n, r, l, ñ). Esto lo intentamos hacer en otros libros que leemos con minúsculas, aprovecho algún título en grande o alguna palabra que sé que le va a gustar.
1 may 2011
Cómo son los braquiosaurios
Este es un librito en forma de comic que hizo D para expresar una idea que se le ocurrió.
A raíz de un libro sobre paleontología que leímos, se dio cuenta de que el proceso de montar un esqueleto a partir de los restos fósiles encontrados es una ciencia y un arte, y que tiene mucho de rompecabezas y un punto de misterio, ya que no es posible asegurar nunca que el resultado es el exacto al original.
Así que pensó que quizás los braquiosaurios no tenían realmente esa cresta sobre la cabeza, sino que la tenían bajo el mentón, pero que los paleontólogos actuales la reconstruyen de ese modo.
30 abr 2011
Cachalote
Hace unas semanas, un día D estuvo jugando con papeles, tijeras y celo. Hizo un tubo con un folio, y se le ocurrió empezar a recortarlo, poco a poco tomó la forma de un cachalote.
Pidió mi ayuda para recortar los dientes y hacerle el chorro de agua saliendo del espiráculo o respiradero.
Pidió mi ayuda para recortar los dientes y hacerle el chorro de agua saliendo del espiráculo o respiradero.
29 abr 2011
Barbapapá
Cuando era pequeña siempre iba a la biblioteca que había enfrente de mi casa, y allí pasaba horas mirando (más que leyendo) las ilustraciones de los libros de Barbapapá. Había olvidado completamente a estos simpáticos personajes y los líbros preciosamente ilustrados, hasta que un día fui con mi hijo a la misma biblioteca a la que yo iba de niña y en medio de un cajón medio tirado con otros libros viejos y desgastados apareció un libro de Barbapapá.
Desde ese día he estado buscando más, y para mi regocijo los Barbapapá... ¡han vuelto!. Ahora mismo se han reeditado y han aparecido nuevos libros, aparte de juguetes de estos simpáticos personajes. No pude evitar comprar este libro que ilustra la casita de los Barbapapás. Viene además con nueve mini libros, uno dedicado a cada personaje y con la forma del mismo.
A D le encantan, son unos dibujos preciosos que invitan a soñar. Os dejo algunas fotos.
28 abr 2011
Cartas de familias de dinosaurios
Esta es una idea que tuvimos al hacer el lapbook de dinosaurios (que aún no está acabado) pero la sacamos de la carpeta porque ocupa mucho espacio.
Se trataba de hacer un juego de cartas de familias de dinosaurios. En este caso elegimos seis familias de dinosaurios diferentes, dos de carnívoros: tiranosaúridos y espinosaurios; cuatro de hervíboros: ceratópsidos, saurópodos, anquilosaurios y hadrosaurios; y dos grupos ("otros terópodos" y "otros hervíboros") donde encuadrar algunos dinosaurios que no nos encajaban en las familias elegidas pero que queríamos poner.
Resultó bastante trabajoso. Primero elegimos todos los dinosaurios, después nos pusimos a buscar fotos en internet (esta es la parte que más le gustó a él). Y finalmente hicimos las cartas colocando las fotos con el nombre y la familia correspondiente en una tabla de word.
Antes de imprimir, solamente nos quedaba elegir el reverso, hicimos bastantes pruebas y buscamos muchos dibujos, ninguno le acababa de convencer, así que hicimos el nuestro propio con fotos de sombras de dinosaurios.
Después de imprimir llegó el momento de recortar (esto hizo más bien poco porque le daba miedo estropearlas), fue muyyyyy pesado. Y por último plastificar y ¡volver a recortar!
Además hicimos cuatro cartas de ayuda para los poco conocedores de la materia, para que pudieran jugar con nosotros.
Más de diez días tardamos en este trabajo... pero quedaron muy bonitas.
Desde entonces hemos jugado mucho, a veces solos y a veces con la familia y amigos. El juego es igual al de las familias del mundo, pero el lugar de pedir al "abuelo" o al "tío" se pide al "braquiosaurio" o al "sauropelta".
Este juego puede hacerse también con otro tipo de clasificaciones, es divertido y se aprende muchísimo. El único inconveniente es el trabajo que lleva detrás... que no es poco!!!!
16 abr 2011
Calendario lunar
Hace tres días caminábamos hacia casa y vimos la luna en el cielo... estaba muy bonita, había justo media luna. A D le hizo gracia y decidimos pintarla, cada uno tal y como la veía. Luego le pusimos la fecha para acordarnos del día y así quedó la cosa.
Pero a la noche siguiente se nos ocurrió hacerlo de nuevo, vimos que había aumentado un poco su barriguita jejeje. También se me ocurrió que podíamos averiguar en qué dirección la veíamos, para lo cual fabricamos una brújula casera con un trocito de corcho, imanes y una aguja. Constatamos que se veía en dirección Sur y decidimos que lo íbamos a hacer más noches.
La noche siguiente (de la que son las fotos) repetimos la operación y D decidió que quería hacer un ciclo completo de la luna, hasta que volviera a estar media luna otra vez. Y que después quería hacer un poster gigante con todos sus dibujos.
Hoy estaba un poco enfermo, le dolía la cabeza y quería irse a la cama... pero no sin antes pintar su luna. Está muy ilusionado con este proyecto, aprendemos muchas cosas y es divertido.
A menudo las mejores oportunidades para aprender surgen sin planear lo más mínimo.
15 abr 2011
Esqueleto de Tiranosaurio Rex.
Es de Imaginarium, D está como loco con él. Mide aprox 50 cm de alto y un metro de largo. Se monta cada vértebra por separado, es espectacular!!!!
14 abr 2011
Aprendió a bucear!!!
Parecía imposible, pero llegó!!!! mi pequeño sabe bucear, ya flota y disfruta muchísimo en el agua...
Atrás quedaron los tiempos en que no podía ni mojarse un pie en el mar, que se agarraba de mi cuello en la piscina todo rígido...
El verano que cumplía cuatro años fue desesperante, todos los niños de su edad disfrutaban como locos en el agua, yo tuve que inventar juegos al borde de la orilla para que se acercara un poquitín y se pudiera remojar las plantas de los pies.
Así que el año pasado me esforcé dentro del mal embarazo que estaba pasando para ir un par de veces al mes con él a la piscina. El objetivo era empezar a jugar y pasarlo bien en el agua.
Empezamos con él colgado de mi cuello, rígido y sin poder movernos de las escaleras. Pero jugamos y jugamos y avanzamos mucho mucho, tantísimo que yo ya estaba muy contenta. Logramos que el verano pasado, en la playa, se bañara con un flotador y jugara mucho en el agua.
Este año saqué un bono nuevo para la piscina, quería seguir afianzando su seguridad y disfrute en el agua. Todavía no metía ni una pizca la cabeza en el agua, se le notaba tenso, solo disfrutaba de los juegos que hacíamos (nunca del elemento en el que estaba)
Fuimos cuatro o cinco veces, pero no hemos podido ir en más de cuatro meses por diversos problemas. El caso es que ayer por fin acudimos de nuevo y fue muy emocionante.
De repente todo eso en lo que creo para su educación, todo lo que he leído tantas veces, todo en lo que quiero confiar (aunque a veces me asalten las dudas)... todo cobró sentido.
Fue increíble verle. Desde el momento en que llegó se le notaba distinto, era como otro niño, se movía con seguridad y soltura, comenzó a meter la cabeza en el agua tapándose la nariz y pidiéndome que contara lo que aguantaba. Al poco quería avanzar, lo intentaba sentado y no podía, le sugerí que podría probar con los pies hacia atrás y comenzó a bucear... no podía parar, quería más y más, ver a dónde llegaba... estaba FELIZ!!!!
Yo estaba muy emocionada. Lo había hecho él solo, lo había hecho sin clases, sin forzarlo, sin pasarlo nunca mal. A su ritmo, encontrando dentro de sí las ganas, la pasión, el disfrute... Lo hizo después de muchos meses sin tocar el agua!!!!! Cargándose de un plumazo un montón de mitos sobre el aprendizaje estilo escolar.
Demostró la verdad que hay detrás de lo que siempre se dice de la importancia de los periodos de parón en el proceso de aprender.
Me enseñó (ya lo había hecho con otros aprendizajes, pero nunca de una forma tan llamativa) la magia y la maravilla que hay en un aprendizaje no dirigido, que nace de las ganas de uno mismo.
Me recordó que siempre ha hecho así las cosas... ha tardado siempre mucho más que la "media" en comenzar a hacer muchas cosas. Pero eso es porque espera a estar listo, y después lo hace todo rapidísimo.
Su primera palabra fue a los dos años, pero a los tres hablaba con un vocabulario y una gramática impresionante.
Su primer paso fue casi a los 16 meses, pero al día siguiente corría como una fiera y nunca se cayó (tropezones normales aparte).
No cogió ni un lapiz hasta los cuatro años y medio, pero un día se puso a dibujar y no nos caben los papeles en casa, aparte de que hace cosas muy bonitas y precisas para su edad.
No se pudo separar de mí sin ansiedad hasta los cinco años, pero un día pidió ir a dormir a casa de sus abuelos, y luego estuvo una semana y ni me echaba de menos
Definitivamente mi hijo no es como la mayoría, ni falta que le hace, aprende a su manera, espera a saber que está totalmente preparado para lanzarse, pero eso no tiene nada de malo...
A mí me ha obligado a cultivar mucho la paciencia, a confiar, a ser menos intrusiva...
Ayer fue un día mágico para nuestra familia. En los últimos meses he tenido muchas dudas, yo quería un colegio de educación libre para mi hijo, donde "profesionales" que "supieran" se encargaran de llevar este proceso. He tenido que asumir que tenía que recorrer yo este camino, luchar contra mi programación y mis miedos. No ha sido fácil, ha sido un invierno de dudas y de no saber bien por dónde tirar en la estrategia educativa... pero hoy me siento más segura y feliz que nunca de saber que el proceso que estamos haciendo y que la educación que le estamos dando es la adecuada.
Atrás quedaron los tiempos en que no podía ni mojarse un pie en el mar, que se agarraba de mi cuello en la piscina todo rígido...
El verano que cumplía cuatro años fue desesperante, todos los niños de su edad disfrutaban como locos en el agua, yo tuve que inventar juegos al borde de la orilla para que se acercara un poquitín y se pudiera remojar las plantas de los pies.
Así que el año pasado me esforcé dentro del mal embarazo que estaba pasando para ir un par de veces al mes con él a la piscina. El objetivo era empezar a jugar y pasarlo bien en el agua.
Empezamos con él colgado de mi cuello, rígido y sin poder movernos de las escaleras. Pero jugamos y jugamos y avanzamos mucho mucho, tantísimo que yo ya estaba muy contenta. Logramos que el verano pasado, en la playa, se bañara con un flotador y jugara mucho en el agua.
Este año saqué un bono nuevo para la piscina, quería seguir afianzando su seguridad y disfrute en el agua. Todavía no metía ni una pizca la cabeza en el agua, se le notaba tenso, solo disfrutaba de los juegos que hacíamos (nunca del elemento en el que estaba)
Fuimos cuatro o cinco veces, pero no hemos podido ir en más de cuatro meses por diversos problemas. El caso es que ayer por fin acudimos de nuevo y fue muy emocionante.
De repente todo eso en lo que creo para su educación, todo lo que he leído tantas veces, todo en lo que quiero confiar (aunque a veces me asalten las dudas)... todo cobró sentido.
Fue increíble verle. Desde el momento en que llegó se le notaba distinto, era como otro niño, se movía con seguridad y soltura, comenzó a meter la cabeza en el agua tapándose la nariz y pidiéndome que contara lo que aguantaba. Al poco quería avanzar, lo intentaba sentado y no podía, le sugerí que podría probar con los pies hacia atrás y comenzó a bucear... no podía parar, quería más y más, ver a dónde llegaba... estaba FELIZ!!!!
Yo estaba muy emocionada. Lo había hecho él solo, lo había hecho sin clases, sin forzarlo, sin pasarlo nunca mal. A su ritmo, encontrando dentro de sí las ganas, la pasión, el disfrute... Lo hizo después de muchos meses sin tocar el agua!!!!! Cargándose de un plumazo un montón de mitos sobre el aprendizaje estilo escolar.
Demostró la verdad que hay detrás de lo que siempre se dice de la importancia de los periodos de parón en el proceso de aprender.
Me enseñó (ya lo había hecho con otros aprendizajes, pero nunca de una forma tan llamativa) la magia y la maravilla que hay en un aprendizaje no dirigido, que nace de las ganas de uno mismo.
Me recordó que siempre ha hecho así las cosas... ha tardado siempre mucho más que la "media" en comenzar a hacer muchas cosas. Pero eso es porque espera a estar listo, y después lo hace todo rapidísimo.
Su primera palabra fue a los dos años, pero a los tres hablaba con un vocabulario y una gramática impresionante.
Su primer paso fue casi a los 16 meses, pero al día siguiente corría como una fiera y nunca se cayó (tropezones normales aparte).
No cogió ni un lapiz hasta los cuatro años y medio, pero un día se puso a dibujar y no nos caben los papeles en casa, aparte de que hace cosas muy bonitas y precisas para su edad.
No se pudo separar de mí sin ansiedad hasta los cinco años, pero un día pidió ir a dormir a casa de sus abuelos, y luego estuvo una semana y ni me echaba de menos
Definitivamente mi hijo no es como la mayoría, ni falta que le hace, aprende a su manera, espera a saber que está totalmente preparado para lanzarse, pero eso no tiene nada de malo...
A mí me ha obligado a cultivar mucho la paciencia, a confiar, a ser menos intrusiva...
Ayer fue un día mágico para nuestra familia. En los últimos meses he tenido muchas dudas, yo quería un colegio de educación libre para mi hijo, donde "profesionales" que "supieran" se encargaran de llevar este proceso. He tenido que asumir que tenía que recorrer yo este camino, luchar contra mi programación y mis miedos. No ha sido fácil, ha sido un invierno de dudas y de no saber bien por dónde tirar en la estrategia educativa... pero hoy me siento más segura y feliz que nunca de saber que el proceso que estamos haciendo y que la educación que le estamos dando es la adecuada.
13 abr 2011
Átomos
Gracias al primer libro de Érase una vez el hombre (serie de la que ya hablé en la anterior entrada) nos hemos metido de lleno en la comprensión de que la materia viva está compuesta por células y la materia (en general) por átomos.
A raíz de estos descubrimientos empezamos a hablar bastante de los átomos. Yo le dibujé alguno (también venían dibujados en algunos libros). Usamos el modelo antiguo de órbitas en lugar de orbitales (me parecía más sencillo de explicar para iniciar el conocimiento y además era como estaba dibujado en estos libros y no quise liarle mucho).
Y luego dibujó uno él y quiso saber a qué elemento pertenecía. Miramos la tabla periódica (me sirvió para que la viera por primera vez, le gustó mucho) y resultó que era un átomo de Boro, luego quiso saber para qué servía el Boro, dónde estaba, etc.
También nos sirvió para hablar de la energía atómica y nuclear, y gracias a esto me preguntó por la central de Japón.
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