3 may. 2007

Maternidad e inteligencia

Hace pocos meses cayó en mis manos un artículo de Katherine Ellison, autora del libro "Inteligencia Maternal" en el que se expone la enorme cantidad de cambios que suceden en el cerebro femenino al tener un hijo. La autora asegura que "la maternidad implica una mejora de las destrezas mentales que perdura toda la vida". Para afirmar lo anterior se basa en los estudios de dos neurocientíficos de Virginia: Kinsley y Lambert, que hicieron estudios con ratas que habían sido madres y otras que no habían sido, demostrando que las primeras tenían más capacidades, aprendían más deprisa y recordaban mejor. Estos neurólogos afirman que estos cambios se deben a dos causas: las hormonas y la estimulación. En cuanto a las hormonas, revisten especial importancia las generadas en el parto y la lactancia: la oxitocina ayuda a fomentar el aprendizaje y potencia la memoria, la prolactina disminuye la ansiedad, etc En cuanto a la estimulación, es de sobra conocido que para mantener el cerebro ágil y en buena forma hay que ejercitarlo con nuevos retos y experiencias. La autora asevera que existe una vía más para el aumento de la inteligencia en las madres, y ésta es la experiencia. El someterse diariamente a situaciones que hay que resolver con ingenio; así como el realizar diversas acciones con los hijos, por ejemplo motivar, empatizar, proteger, negociar, etc; son acciones que activan unos circuitos específicos del cerebro. Esta activación repetida crea modificaciones permanentes en la inteligencia gracias a la plasticidad que presenta el cerebro humano. Sin embargo, no todas las mujeres se benefician por igual de estos cambios. Estos cambios serán mucho más patentes en una madre que pueda aprovechar al máximo su maternidad, mientras que serán menores en una madre angustiada, con demasiadas responsabilidades externas a su papel de madre y que se deje llevar más por las opiniones sociales que por su instinto maternal. Las cinco categorías en las que se aumenta la inteligencia en las madres son las siguientes: percepción, eficiencia, motivación, resistencia al estrés e inteligencia emocional. La autora explica una por una las mejoras en las 5 facetas, desde la mayor agudeza auditiva y olfativa, hasta la capacidad de empatía. Ser madre supone, en definitiva, una revolución para mejor, no sólo para ser mejor madre, sino también mejor persona, mejor pareja, mejor amiga, mejor hermana,... Aprendamos a aprovecharlo.

3 comentarios:

Sara dijo...

Evita, muy interesante artículo ¿Dónde lo puedo entontrar completo?

Natalia dijo...

Ay, Eva, qué chulo el blog,.... qué buena iniciativa!!!!
El artículo me parece muy certero, sigamos buscando por este camino,... te acompaño.

Eva dijo...

Sara, reina, el artículo está en la revista Mente Sana número 19.

Natalia muuuuuchas gracias por tu compañía, eso sí es una gran idea.